Como si estuviera en el baño de su casa, Mario Balotelli se paseó en toalla y sandalias por la zona mixta del Stade de Genève, donde Neymar, Buffon y otros tantos atendían a la prensa internacional. Minutos antes, Súper Mario había marcado un golazo para dejar el empate 2-2 entre Italia y Brasil.

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