Desde su llegada a China, David Beckham ha provocado la locura de miles de admiradores que quieren verlo. Para deleitar a sus fans el astro inglés entró a la cancha a jugar un kickaround con los niños locales durante el descanso de un juego de Súper Liga China.

Quién se lo hubiese imaginado, el astro inglés volvió a pisar cancha oficial cumpliendo el sueño de muchos niños que pudieron jugar a su lado. Durante la cascarita, David puso dos o tres pases de gol y una que otra pelota comprometida. Jugó para ambos equipos y se llevó las palmas de la afición que llenó el estadio en gran parte, para verlo tocar 15 minutos la pelota.

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