Parece que aquellos juegos en que Juan Pablo Rodríguez derramaba clase y era un deleite verlo han quedado en el pasado. Y para muestra, la entrada criminal del juego de anoche contra Jaguares, en la que por poco deja cojo a Vicente Matías Vuoso.

Seguro que el Chato se excusará diciendo que no calculó bien y que de verdad quería pegarle al balón, pero lo cierto es que estuvo cerca de provocarle una lesión grave al delantero, quien por fortuna, ni siquiera tuvo que salir de la cancha por esa causa.

Evidentemente el árbitro no le tuvo compasión y lo expulsó de inmediato, sentenciando al Atlas a quedarse con un futbolista menos, cosa que a la postre pesó, puesto que los chiapanecos ganaron 3-1.

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