Sin lugar a dudas, ser portero es la posición mas ingrata del futbol, pues un error puede significar la debacle de un equipo, razón por la cual tienen prohibido equivocarse. Parecen palabras, pero estas se comprender cuando le sucede a un portero, siendo Pedro Gallese el ejemplo más reciente de esta situación.

Se jugaba el último partido de la fase de grupos entre Perú y Brasil y el cuadro andino perdía por marcador de 1-0; Gallese quiso demostrar que sabe salir con balón controlado, pero las cosas no salieron como pensaba:

El gol significó el inicio del fin para la selección peruana, que al final se llevó una goleada de 5-0, un resultado que lo deja al borde de la eliminación y que sobre todo, marcara la carrera del portero, que se había caracterizado por ser un portero confiable, pero ahora cargara con un estigma a lo largo de su carrera.

 

 

 

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