Eso se llama poner en su lugar a alguien, devolverlo al minúsculo lugar a donde pertenece y salir en hombros de un enfrentamiento. Samuel Eto’o, El León Indomable, tiene un límite para las preguntas/cuestionamientos absurdos… como pensar que una derrota contra Senegal signifique el fin de la era de una generación en Camerún. Así que Eto’o, fuerte pero sin perder los estribos, hasta mandó llamar al jefe del reportero en cuestión.

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