Y vean este irreverencia del gran Ronaldinho en el clásico Flu-Fla. Si hay manera de desesperar a un rival cuando va perdiendo, esta es una de ellas.

Se jugaban 80 minutos y el Flu abajo en el marcador, con prisa y ya medio calientitos.

Saque de banda para el Flu, Ronaldinho “intentó entregar” el balón a su rival haciendo gala de su magia pambolera, y con todo y sombrerito mandó al jugador contrario por la pelota aun más lejos. ¡Magia y colmillo a la vez!

Por cierto esa fue la última jugada del crack amazónico pues al siguiente minuto fue sustituido.

Al final el clásico se lo llevó el Flamengo por la mínima diferencia…

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