Bueno y para los que lo tachan de soberbio y mamila, les decimos que están muy equivocados, pues acá tienen una demostración del gran amigo que José Mourinho lleva dentro.

Seguramente los niños se temían lo peor, sobre todo al que le da un jaloncito de orejas, ¡¡¡que por poco le regresa un codazo tremendo!!!, pero bueno, vaya rostro de sorpresa que se llevaron cuando el portugués se acercó a saludarlos.

Una imagen para el recuerdo…¿o no?

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