Así como en las películas donde Bruce Lee entrenaba a Chuck Norris, un defensor de Nueva Caledonia terminó dándole una increíble patada voladora al neozelandés Shane Smeltz, quien al parecer estaba más molesto porque el árbitro no pitó absolutamente nada que por su fuerte herida en la frente.

Ah, por cierto, Nueva Zelanda ganó el encuentro dos goles por uno, en partido eliminatorio rumbo al mundial de Brasil 2014.

Lee también   Nueva Zelanda se queda con el Miss World Cup