En el partido ante el Aalborg, el danés Mikael Uhre, militante del Sanderjyske, protagonizó una dudosa caída que podría ser el piscinazo más descarado de la jornada en Dinamarca, por suerte el árbitro pitó penal y le dio ventaja al Sanderjyske.

¿Se tiró?

Lee también   No dejan en paz a Cristiano