El 10 de mayo del 2015, el delantero argentino Brian Fernández fue noticia en su país al dar positivo en una prueba antidoping realizada después de un partido entre Racing de Avellaneda y River Plate. A partir de ese momento, estuvo varias veces en el medio de la polémica debido a casos reincidentes en el mismo tema, por lo que fue apartado por su propio club.

Fernández, joven y habilodoso atacante, fue enviado a Tijuana y allí estuvo bajo una dura rehabilitación para dejar su adicción, llegando a ser incomunicado de sus familiares y amigos. Finalmente, su calvario terminó un año y medio después para regresar a las canchas, tal vez mejor de lo que él pensó.

En el primer clásico Racing-Independiente del 2017, Brian sumó minutos y sorprendió a todos al convertir un golazo. Tomó la pelota en mitad de cancha, tiró un lujo, hizo la conducción, buscó una pared y definió de volea para convertir un tanto emotivo.

“Todos queríamos abrazarlo, nos sentimos parte del momento difícil que está pasando”, dijo Diego Cocca, entrenador de La Academia y uno de los responsables de su regreso al futbol.

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