Ayer, Rodrigo Salinas luego de anotar el gol del empate a tres ante Cruz Azul, se quitó la playera y se bajó un poco el short para mostrar un tatuaje, lo que provocó una tremenda rabieta de Rubén Omar Romano.

Ni tardo ni perezoso, el narrador Christian Martinolli bautizó a Salinas como el Stripper.

Lee también   Partido de futbol lo convierten en juego de Champions League