Que sus fans y familiares de los fans lo aguanten. El futbol no debe ni puede ser presa de este muchachito. La insolencia de Justin Bieber no tiene límites y le ha dado por desprestigiar a Barcelona y Real Madrid portando sus camisetas como si se trataran de un trapo sucio.

Sé que mi aversión hacia Bieber es compartida y ya va siendo hora de que le pongamos un alto. Es tiempo de exigirle a la FIFA una solución inmediata para que le ponga un hasta aquí al cantante canadiense. Ah, recordemos que en Argentina también hizo pedazos la playera de River.

¿Qué culpa tiene el futbol para aguantar este tipo de afrentas?

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