A Ricard “Riqui” Puig le han acuñado nada más y nada menos que el mote de “El Nuevo Iniesta”. Vaya responsabilidad para un chico de 19 años que despunta en la filial del FC Barcelona. De buen olfato para los pases, le encantan los tacos y las florituras. Es bien considerado dentro de La Masía y aprovechó el largo parón de los jugadores culés mundialistas para dar a conocer su juego y sus virtudes en la pretemporada blaugrana. La afición barcelonista espera con ansias las oportunidades que le den a este joven talento en el primer equipo.

“Riqui” fue la figura del Barcelona campéon de la UEFA Youth League de este año, que es lo mismo que una Champions League juvenil. Ofertas no le faltaron para ir a alguna primera división importante, pero el club le quiere dentro y lo van a llevar con paciencia, sin forzar nada. Por ahora su hogar es el Barcelona “B”, en la segunda “B” ibérica.

Ernesto Valverde, que hizo debutar pocos juveniles la temporada pasada, le tiene en consideración. “Es un centrocampista interior con buenas maneras”, declaró el vasco sobre Puig, un jugador sobresaliente de una generación campeona que espera llenar ese vacío de talentos surgidos de la cantera que tanto llenan de alegría a una afición tradicionalmente orgullosa de su sistema de formación.

 

Edad: 19 años (13 de octubre de 1999)

Lugar de Nacimiento: Matadepera, Cataluña (España).

 

Estatura: 1.69 metros

Peso: 62 kg

Posición: Mediocentro o pivote

Pie: Derecho

Precio: 100 millones de euros (según Sport).

Equipo: FC Barcelona “B” –Segunda “B” (España)

Golpeo: Tiene más colocación que potencia. Ama más el efecto antes del cañonazo. Tiene que mejorar varios aspectos en la definición, pero para sus funciones de jugador de centro del campo, le va bien su pegada a media distancia. 7,5.

Técnica: Es lo más llamativo del jugador y por algo le espera el trono de Andrés Iniesta. preciso toque de balón, visión de juego, excelente juego de posición, regate, conducción, siendo difícil que pierda el balón y con elevadísimo acierto en el pase, en especial el pase de profundidad que deja mano a mano los atacantes con el arquero. 10.

Regate: La conducción de la pelota es una de sus principales virtudes. Es muy complicado que pierda el balón y sabe mantener el balón atado al pie. Es sobrio en ese aspecto, pero suelta tacos y adornos cuando la situación lo amerita. 9.

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Capacidad goleadora:  En la UEFA Youth League hizo 3 goles en 10 partidos y aunque su función no es ser el “finisher” del equipo, sabe pisar el área y tiene buena llegada a gol. Le toca probarse en instancias más exigentes. 7

 

Velocidad: Tiene una buena “sprintada”, sabe llegar en pocos segundos de la mitad de la cancha a cualquiera de las dos áreas. Aparte que más que velocidad, lo importante es su resistencia en una zona donde demanda gasto físico y un recorrido promedio de 10 kilómetros por partido. 8.

Físico:  No es muy alto y el club trabaja en aumentarle la masa muscular para que no pierda al choque, situación que será recurrente cuando le toque la gran competencia. En cuanto a resistencia y potencia es bastante bueno, soporta grandes recorridos. Debe mejorar un poco el tema de la fragilidad, pues a un fantasista como él no lo perdonarán los defensas toscos.  6.

Ubicación: Como Iniesta, su ocupación de territorio y su manejo de los tiempos con o sin balón, son su fuerte. A su corta edad demuestra una gran inteligencia y por eso Barcelona no quiere dejarlo ir, ya que cumple con los parámetros del ADN culé. Su oficina es el círculo central, bien sea como pivote o como mediocentro, pero puede aparecer en cualquier lado del terreno de juego. En algunos partidos del primer equipo, ha apoyado por la izquierda al mediocentro destructor.   10.

Estilo de juego:

“Riqui” parece ser una pieza importante para el barcelonismo en los años que están por venir. Tras el gran sabor que dejaron los Xavi, Iniesta y compañía, llenado el requisito de romanticismo y pertenencia que significa ser un egresado de la cantera, Puig puede ser la solución futbolística y sentimental a un equipo que se niega a perder su identidad. Esa identidad de tenencia de balón, del buen toque, del juego exquisito, requiere de un jugador cerebral y decisiones rápidas. Puig aparece como una solución de la casa para continuar caminando por esta senda que tantas alegrías ha dado a la feligresía azulgrana.