Siempre que se haga referencia al tema de las relaciones sexuales y el deporte, hemos de referirnos a Romario, jugador de quien se dice, tenía maratones sexuales antes, después e incluso al medio tiempo de algunos partidos. Sobre la veracidad de estas anécdotas hay poco qué decir, pero sobre lo que la ciencia dice respecto a esta práctica en futbolistas hay bastante más. Antes de comenzar quiero mencionar que esta columna no se referirá a la práctica del onanismo, para que después no me pidan que les haga justificantes para el trabajo y la escuela.

 

¿De dónde surgió la teoría de que el sexo disminuye el desempeño deportivo?

Esta práctica (o no práctica como se quiera ver) surgió en la antigua Grecia, pues se creía que el semen contenía sustancias mágicas que otorgaban virilidad, fuerza y que al sacarlo de su cuerpo, el atleta en cuestión podría ver afectado su desempeño. Así que como podemos ver de inicio, esta creencia tiene más de místico que de científico.

 

¿Qué ocurre realmente en el cuerpo de un atleta posterior a las relaciones sexuales?

Existen diferentes alteraciones bioquímicas y hormonales, como por ejemplo una discreta disminución de los niveles de testosterona, aumento de los niveles de endorfinas y la quema de una discreta cantidad de calorías (25-50kcal) lo cual equivaldría aproximadamente a subir dos pisos de escaleras. Numerosos estudios han sido conducidos al respecto, pues es una cuestión que interesa a propios y extraños. Podemos mencionar por ejemplo el publicado en Clinical Journal of Sports Medicine, donde se hizo una revisión de 31 estudios al respecto, encontrándose evidencia débil de un efecto detrimental para los atletas. Los autores del estudio concluyeron que dependería de la persona, para algunos ayuda a disminuir el estrés y ansiedad, para otros es una fuente de distracción. En cuanto a la realidad, podemos mencionar jugadores de la talla de Pelé y Cruyff, quienes declararon en numerosas ocasiones no abstenerse del sexo antes de los partidos.

Lee también   8 clubes campeones en 4 divisiones

¿Existen efectos más allá de la fisiología corporal?

Otro fenómeno bien estudiado tiene que ver con la psicología de los deportistas, pues aquellos que cuentan con rituales antes de practicar el deporte, como lo podría ser practicar relaciones sexuales, tienen un mejor desempeño al cumplir con tal ritual o superstición. De esta forma podría tenerse un efecto positivo al cumplir este ritual, aunque como siempre, esto dependerá del atleta en cuestión

¿Qué recomendaciones existen al respecto?

Es muy variable, existen desde clubes donde se emite la recomendación de no practicar relaciones sexuales durante las concentraciones, hasta lugares más libertinos donde someramente no es relevante. Aunque se suele mencionar que la práctica de relaciones sexuales no ha de hacerse menos de 10 horas antes de un partido. Como pudimos ver, la evidencia científica no es conclusiva al respecto, existen pros y contras que han de ponderarse, aunque el consenso es claro en un sentido, prácticas como el consumo de alcohol o desvelo son mucho peores en el desempeño de un futbolista.

—-

¿Ustedes qué opinan? ¿Han de subvencionarse entonces las edecanes a los futbolistas en concentración? ¿Se convertirá el tener relaciones sexuales en el nuevo “me chingué la rodilla”? Me encantaría conocer su opinión, yo fui el Dr. Sapiens y les deseo una excelente semana.

 

Bibliografía

-Boone, Tommy & Gilmore, S. (1995). Effects of sexual intercourse on maximal aerobic power, oxygen pulse, and double product in male sedentary subjects. The Journal of sports medicine and physical fitness. 35. 214-7.

-Damisch, L., Stoberock, B., & Mussweiler, T. (2010). Keep Your Fingers Crossed!: How Superstition Improves Performance. Psychological Science21(7), 1014–1020. https://doi.org/10.1177/0956797610372631

-Krieger L. Scoring before a big event. Winning 1997; 1:88–89.

-McGlone, Samantha, and Ian Shrier. 2000. Does sex the night before competition decrease performance? Clinical Journal of Sport Medicine 10 (4).