Así se coló la secta Moon en la élite del fútbol

A lo mejor no lo asociamos directamente, pero, mirándolo en retrospectiva
(y vaya que hemos hecho retrospectiva en esta época de cuarentena), la “secta Moon” o Iglesia de la Unificación significó un gran poder a nivel mundial, e incluso, se atrevió a penetrar el mundo del fútbol a las escalas más altas.

La “Peace Cup” sirvió para juntar a las mejores piernas de diversas partes del mundo y contó con momentos estelares, como el primer gol de Cristiano Ronaldo como jugador del Real Madrid. Fue la fachada de la Iglesia de la Unificación para influenciar, a través del fútbol.

Pero primero repasemos un poco. ¿Qué fue la secta Moon?

La Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Cristianismo Mundial, también conocida como Unificacionismo, es un movimiento religioso fundado en Corea del Sur en 1954 por el ya fallecido Sun Myung Moon. Es más comúnmente conocido como la Iglesia de la Unificación. Desde sus inicios, la iglesia se ha expandido a la mayoría de las naciones del mundo, con un número indeterminado de miembros.

Los miembros de la Iglesia de la Unificación creen ciegamente que Jesús se apareció a Moon Yong-Myong (su nombre de nacimiento) cuando Moon tenía 16 años y le pidió que terminara el trabajo que dejó inconcluso. Después de un tiempo de oración y reflexión, Moon aceptó la misión y más tarde cambió su nombre a Sun-Moon Myong.

Tuvo una rápida expansión por el mundo. Se llamó “secta Moon”, por su cabeza, a quien no le faltaron acusaciones de lavado de cerebro a sus seguidores. Tuvo relaciones al más alto nivel político y su culto sirvió muchas veces para blanqueo de capitales, impulsar proyectos políticos y tráfico de influencias. Mientras los “moonies”, como eran llamados sus adeptos, se multiplicaban con fe ciega.

A Moon le gustaba el fútbol, aparte de que, muy temprano, olía que era una herramienta poderosa para la difusión de su dogma. Cuando se creó la K-League, tuvo representación con Ilhwa Chunma Football Club, el hoy llamado el Seognam FC es la entidad con mayor palmarés, con siete ligas, seis copas y dos Champions League asiáticas. En Brasil también intentó levantar clubes desde abajo, con Clube Esportivo Nova Esperança en Mato Grosso y el Clube Atlético Sorocaba en Sao Paulo. Ambos llegaron a competir en Copa de Brasil, pero ninguno pasó de sus divisiones regionales. Desaparecieron cuando murió el líder, en 2012.

PSV fue el primer campeón de la Peace Cup

El epicentro del fútbol

Para 2003, Moon quería que su equipo tuviera notoriedad mundial y organizó un torneo veraniego en el que intentó juntar lo mejor de distintos continentes: Olympique Lyon, Ilhwa Chunma Football Club, Besiktas y Kaizer Chiefs (Sudáfrica) en el grupo A; mientras que en el B estaban PSV Eindhoven, Nacional de Montevideo, LA Galaxy y 1860 Múnich. En principio, se llamaría “World Peace King Cup”, pero la FIFA de inmediato notificó que “World” solo podría incluirse en sus competiciones. Después de varias vueltas (evitando también que se espantara gente al verse “muy religioso”) quedó el nombre comercial de “Peace Cup”.

El torneo contó con Pelé como imagen, pero meses después del mismo, el astro brasileño demandó a la Sunmoon Peace Football Foundation (un ala de la organización creada solo para el fútbol) porque su imagen fue usada para fines religiosos y apareció en varias publicidades como creyente de esa religión.

Aprovechando los modernos estadios que dejó el Mundial del año anterior (2002), el torneo convocó a una buena cantidad de público y en la final se enfrentaron los punteros de cada grupo: Lyon ante PSV. Ganaron los holandeses 1-0 con diana de Van Bommel.
Se acordó hacerlo cada dos años. Para el siguiente, en 2005, entraron de nuevo equipos de nivel. A los finalistas y al equipo de casa, se le sumaron Once Caldas (campeón de Libertadores 2004), Tottenham, Boca Juniors, Mamelodi (Sudáfrica) y Real Sociedad. La final fue entre Lyon y Tottenham, con triunfo inglés de 3-1. El destacado de la final fue Robbie Keane con un doblete.

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Y así siguió, establecido cada dos años. En 2007 por fin quedó campeón Lyon.

España Cristiano y el dinero

Pero la edición de 2009 fue especial, por los nombres, porque se jugó en España y porque Cristiano Ronaldo empezaba a mostrarse como merengue.

De hecho fue la primera edición con premios para el cuadro final: 2 millones de euros al ganador y un millón al finalista, más 500.000 para los semifinalistas eliminados. Para que vean como se manejaba todo. Los partidos se disputaron en el Sánchez Pizjuan de Sevilla, en Málaga, Huelva y en el Santiago Bernabeu.

Este fue bastante ambicioso, al dividirse en cuatro grupos de tres: al Seongnam Ilhwa le acompañaron Sevilla y Juventus. Al Real Madrid, Liga de Quito y el popular equipo de Araba Saudita, Al Ittihad; En el siguiente, Aston Villa, Atlante y Málaga; En el otro, Porto, Besiktas y Lyon. Vaya torneo de verano.

Fue en el segundo partido del Real Madrid en el que Cristiano Ronaldo se inaguró como goleador blanco: de tiro libre al 48, abrió las compuertas para que su club goleara 4-2 a Liga de Quito, el campeón de la Libertadores de 2008.

Las semifinales por un lado llevaron a Aston Villa y al Porto en una llave y a Real Madrid y Juventus por la otra. La final fue entre italianos e ingleses y estos últimos ganaron por penales, en el Olímpico de la Cartuja en Sevilla. Toda una pasada, como dirían en España.

El torneo hasta tuvo su balón oficial

Muerto el rey…

Deportivamente el torneo fue un éxito e incluso contó con el aval de FIFA. Coincidió con un momento de fichajes “galácticos” del Real Madrid más otras figuras internacionales de renombre y realmente, hay que buscar bien para encontrar alguna objeción al torneo en la prensa española o al menos, la justificación del origen de los fondos y el propósito claro del evento.

Lo que replicaban era la gacetilla oficial: “La Fundación Peace, responsable de su organización, es una entidad deportiva que trabaja para lograr la paz, el desarrollo y la igualdad entre los pueblos, superando las diferencias culturales a través del deporte. Todos los beneficios de la Peace Cup están destinados a la puesta en marcha de diferentes proyectos para que los niños más desfavorecidos puedan practicar deporte. Además, los equipos vencedores en esta competición también donan parte de los premios obtenidos”.
Las menciones al líder y a la iglesa, fueron discretas pero tolerables para el público. Los medios y la afición solo les interesaba ver las estrellas de renombre. Si alguien mencionaba la “secta Moon”, muchos volteaban a un lado.

“Hacerlos y verlos jugar juntos es precisamente “el gancho” principal de la Copa de la Paz, pues de la venta de sus 600,000 entradas, de sus transmisiones televisivas en 130 países y el mercadeo de los productos, depende la ayuda que puedan brindar a los otros proyectos sociales que apoya la Fundación Peace”, se puede leer en otro comunicado oficial, en el que reconoce que el evento de 2009 dejó ganancias por seis millones de Euros.

Pero, todo iba de la mano del líder, que empeoraba su salud. La edición de 2011 no se realizó y en 2012 se efectuó la última, de vuelta a Corea del Sur con un presupuesto evidentemente disminuido, con solo cuatro equipos: Seongnam Ilhwa, junto a Hamburgo, Sunderland y Groningen de Holanda. Fue rápido, tres días, dos semifinales y la final. Hamburgo quedó campeón al vencer al Seongnam un 22 de julio.

Al mes siguiente, Sun Myung Moon padecía una disfunción crítica de sus órganos vitales lo que obligó a ser internado en cuidados intensivos. El 3 de septiembre de 2012 a sus 92 años el gran líder murió. Y con él, muchos proyectos, como esta copa.