Barcelona-Real Madrid: el Clásico de gigantes envejecidos

Hay que admitirlo: Ha pasado mucha agua bajo los puentes. Los grandes ídolos del Barcelona y Real Madrid se han ido envejeciendo, otros han dejado sus equipos y ambos cuadros afrontan una renovación que desde el arranque ha sido dolorosa.

Ya el “Clásico del Mundo” no genera el interés y la adrenalina en días previos. Muy atrás ha quedado el “Guardiola contra Mourinho” y más reciente, Messi se ha quedado sin su némesis favorito, Cristiano Ronaldo.

Hoy, es un Barcelona de Ronald Koeman que empieza a buscar efectividad contra un Real Madrid de Zidane, que la va perdiendo. El Clásico de mañana, en vez de buscar un equipo que aplaste a su enemigo para despegarse, más bien tendría como objetivo despertar al ganador y encender más alarmas en el perdedor.
Aparte, sin el público que debería estar, se hace más sonsa la cosa. En este momento de la historia del fútbol este partido lo sostiene precisamente, su historia y su morbo.

Ansu Fati (17), Dest (19) y algunos otros intentan engranar en el universo Barcelona, mientras Real Madrid con Vinicius (20), Rodrygo (19) o Jovic (22) intenta armar (desde hace varios meses) armar un rompecabezas que sea arrollador, como manda el espíritu del equipo.

Quizá por eso, ambos no son tan contundentes. Tras una salida para nada amable de la Champions pasada, en la Liga ya han conocido la derrota en estas primeras de cambio. Madrid tiene un empate y tres triunfos, mientras que Barcelona, con un partido menos, tiene dos triunfos y una paridad. Son vulnerables.

Koeman ha tirado al trasto definitivamente el 4-3-3 de tenencia que se practicaba en La Masía y se ha casado con un 4-2-3-1 más vertical y practico. Ante tanta turbulencia en el Can Barça, tras un dramático mercado de pases en el que el mismísimo Messi se tentó a marcharse, el pueblo culé agradece que la idea del holandés al menos sirva para ganar, aunque no llene el ojo.

Lee también   Acuerdo con el Madrid

Las bajas culés son importantes: Ter Stegen, Umtiti y Jordi Alba. El brasileño Neto cubrirá la arquería, mientras que como lateral izquierdo, tendrá su oportunidad el gringo Seginho Dest. De Joing y Busquets recuperarán y la creación está en las manos de Griezmann (derecha), Coutinho (centro) y el agradable Ansu Fati (izquierda). Messi es una extraña punta de lanza en el equipo.

 

Madrid necesita convencer

En la acera blanca, Zidane viene de recibir palos por recibir tres goles de parte del modesto Shaktar Doneskt, que tenía un hombre menos. Luego enderezaron, pero ya quedaron mancillados. El nervio viene de lo que pudieran sufrir ante su clásico rival. Y el fin de semana pasado ya había sido derrotado por Cádiz.

Dani Carvajal está fuera y Álvaro Odriozola es una duda por lesión, lo que significa que se espera que Nacho obtenga el visto bueno como lateral derecho. Ramos, Varane van al centro de la zaga y a pesar de las críticas, el francés seguiría contando con Marcelo como lateral zurdo.

Vinicius Jr y Karim Benzema deberían comenzar en la delantera para Los Blancos después del intento de Zinedine Zidane de descansarlos contra el Shakhtar a mitad de semana.

Eden Hazard sigue afuera. Para resolver los problemas de creación y conducción, según especialistas, Zidane resolvería jugar con un 4-3-1-2, con un enganche, a la vieja usanza. Ese conductor sería Luka Modric, detrás de los delanteros mencionados. La línea de mixtos la componen el destructor Casemiro, junto a Kroos y Valverde.

Los seguidores del fútbol español agradecerían que ambos despértaran justo en el partido más importante que tiene La Liga.

Barcelona-Real Madrid

Sábado 24 de octubre, 9:00 a.m. (Hora de CDMX)
Estadio: Camp Nou, Barcelona
Árbitro: Juan Martínez Munuera