La postura adoptada por el club más laureado de Alemania, el Bayern Munich, durante la época del nazismo, siempre será un tema que provoque división de opiniones, desde el seno histórico del club, se sostiene la tesis de que los bávaros fueron señalados como el club de los judíos y perseguidos por el Tercer Reich.

Mientras que un reportaje publicado por la revista Der Spiegel defendía una tesis incómoda para la aureola de la institución, respecto a las distancias que mantenía con la ideología reinante en el poder teutón. En dicha investigación se afirma que el club se adaptó al nazismo, hecho que no lo hizo ni mejor ni peor que otras sociedades deportivas durante el régimen dictatorial.

Antecedentes Históricos

Kurt Landauer, el presidente judío del club, puso los fundamentos de lo que sería el Bayern. A su mando, el club ganó su primer campeonato en 1932 y se convirtió en uno de los grandes del país.

Cuando Hitler llegó al poder en 1933, el FC Bayern tenía mil socios, de los cuales unos 50 eran judíos, y saboreaba su título de campeón de liga ganado el año anterior con un entrenador también judío, Richard Dombi. En marzo de 1933, al entrar los nazis en el Ayuntamiento de Munich, Landauer dimitió.

Kurt Landauer, el presidente judío que dio el primer título al Bayern Munich y fue perseguido por el régimen nazi.

El foco estaba puesto en su presidente. Fue empujado a dejar el cargo y lo persiguieron por todos los rincones (hasta lo echaron de su trabajo como responsable legal de la editorial Knorr & Hirth a consecuencia de las políticas de exclusión de los judíos). En noviembre de 1938, Landauer fue detenido y enviado al campo de concentración de Dachau.

Dos años después de la salida de Landauer, el club introdujo el párrafo ario, mismo que aplicaría para todos los integrantes del FC Bayern, pero lo suprimió en 1937, como hicieron otras sociedades deportivas después de 1935, todo esto para evitar el boicot internacional de los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936.

Poco más de un mes después de permanecer en Dachau, Kurt Landauer logró dejar el encierro y emigró a Suiza. Volvió casi una década después a Munich. A su club. Otra vez como presidente. Para la reconstrucción en 1947. Sin embargo, durante su ausencia se ya habían cometido acciones en favor del régimen, según el reportaje de Der Spiegel.

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El Reportaje

El reportaje se sustentó en investigaciones del filósofo y estudioso de historia deportiva Markwart Herzog, que ha revisado actas de reuniones y estatutos del club de los años 1933 a 1945, muchas de ellas inéditas, de las que se desprende que el Bayern procedió a excluir a sus socios judíos, incluso cuando existía aún cierto margen para eludir las órdenes de acoso.

Con Alemania ya en guerra, el párrafo ario regresó a los estatutos del Bayern en 1940, y en 1943 pasó a dirigir el club ya un nazi declarado, Josef Sauter. Periodo en el que Herzog afirma que sin orden de arriba, el Bayern echó de sus filas a sus socios judíos, así que no fue ni mejor ni peor que otras sociedades deportivas.

Las Federaciones de boxeo y gimnasia, en aquél entonces debían someterse a las ordenes sel régimen, mientras que un club como el FC Bayern Munich, sí tenía opciones para negarse a la imposición del párrafo ario y a la exclusión de sus socios judíos, situación que señala el propio Herzog en su reportaje, no ocurrió.

Esta ha obligado al Bayern Munich, a querer dejar en claro cuál fue su actitud en la época nazi, y encargará una investigación histórica a un instituto independiente o a investigadores independientes, según confirmó el equipo bávaro a la agencia SID.

Ya que en su propio portal, el FC Bayern Munich afirma:

“Debido a sus raíces judías, el FC Bayern sufrió desventaja en muchos aspectos. El número de miembros, de equipos y de espectadores cayó drásticamente. Durante los doce años de la dictadura fascista, el club ­perdió su plaza en la cima del fútbol alemán y cayó a la 81.ª plaza en la clasificación del Reich”.