Bilardo: El doctor que se olvidó de vivir por el fútbol

Bilardo: hombre amado y adversado a partes iguales. Un tipo que forjó su leyenda en el Estadio Azteca, ganando el Mundial del 86 con la mítica selección de Argentina de Diego Armando Maradona. Las personas que superan o merodean los 40 años le reconocen su éxito. Sin embargo, los más jóvenes, en especial en Argentina, le recuerda como un personaje chiflado.

Y esto último, era lo que preocupaba a Federico D’Elía, uno de los productores de esta docuserie de cuatro capítulos que recién se estrenó en la plataforma de streaming HBO Max.

Y es que, Carlos Salvador Bilardo, aparte de médico, futbolista y notable entrenador, también fue docente, anfitrión de televisión, actor e incluso candidato a presidente de la República Argentina. Un personaje muy particular que merecía esta recopilación de vida.

El vídeo, el eje todo

En Suramérica, a Bilardo se le reconoce como uno de los pioneros del video análisis. La obsesión del “Narigón” en estudiar al fútbol y al rival, grabar en viejos Betamax y VHS partidos y partidos… pero esa obsesión por el vídeo es utilizada en este seriado para ilustrar momentos de su vida íntima, esa que no salió a luz y esa vida que tanto descuidó por el delirio de perseguir al fútbol casi todo el día.

Fueron más de mil cintas que se curaron para hacer estos cuatro capítulos, muy celosamente cuidados por la familia de Carlos Salvador. Su hija, su esposa, estuvieron bastante cerca de la realización, por lo cual, por momentos, la obra no parece abarcar aspectos que fueron bien criticados en su vida.

Sin embargo, la comprensión entera de un personaje terco, divertido y polémico se da a plenitud en estos cuatro capítulos. Aparte, es un documento histórico que rompe a la historia fabulada que siempre adorna a los ganadores. Ejemplo: su ciclo a México 1986 fue bien resistido, al punto que el mismo presidente de la República Argentina sugirió su despido. En realidad fue una eliminatoria pobre que cambió radicalmente en nuestro suelo hasta consagrarse campeón del mundo.

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Los testimonios son importantes. Oscar ‘Cabezón’ Ruggeri Jorge Burruchaga, Sergio Goycochea y Nery Pumpido son testigos importantes de los Mundiales del 86 y 90. También hay espacio para figuras algo más jóvenes (aunque también retiradas) como Juan Sebastián Verón y el ‘Cholo’ Simeone.

Pero, el mayor logro de los realizadores es contar con la palabra de César Luis Menotti, rival histórico de Bilardo en Argentina. La forma de ver el fútbol en ese país se divide entre Menottistas (juego bonito, atractivo) y el Bilardismo (ganar como sea). Y que el “enemigo” futbolístico de Bilardo cuente su visión de esa rivalidad histórica no tiene precio.

Ganas de más

Quizá el capítulo más flojo es el último. Es donde se acelera su vida luego de dejar la selección argentina, después de Italia 90. Se intenta compactar todo lo que hizo luego de manejar exitosamente la selección Albiceleste y quedan ganas de más.

Apenas se habla de que padece una enfermedad degenerativa, el síndrome de Hakim-Adams que le ha hecho pasar no pocos sustos desde 2018. De hecho, por pedido de los familiares y por respeto al doctor, no se muestran imágenes actuales del estratega que pasa su día entre enfermeros y partidos de fútbol en la TV.

Dicen que se enteró de la muerte de Maradona viendo la docuserie. Más de un año se le ocultó para evitarle un problema. Pero, esa última entrega, titulada como la canción de Julio Iglesias “Me olvidé de vivir” (canción que adorna todo el capítulo, por cierto), retrata algo muy importante, el sacrificio del héroe, el abandono a la familia, los dos días de vacaciones apenas para estar con su esposa e hija… él mismo estratega lo llega a reconcer. Para ser cada vez más grande, se perdió de muchos momentos de felicidad.

Lo cierto es quedan las ganas de aprender más de este personaje, tan polifácetico, tan adelantado a su tiempo y tan firme creyente de sus cosas. La docuserie la van  a disfrutar tanto futboleros como no futboleros.