Dinamo-Shakhtar: El Clásico nacional que se convirtió en un derbi de Kiev

A medida que evoluciona favorablemente el tema de la pandemia producida por el Covid-19, se van desperezando ligas, muchas con cierto atractivo. Ya la Bundesliga, una de las “big five” marcó el camino de retorno y cada vez más, se van sumando ligas intermedias con cierta calidad.

Atrás van quedando los tiempos de Bielorrusia, Tayikistán, Nicaragua, entre otros. El Bayern Múnich-Borussia marcó un clásico en plena cuarentena y vienen más en camino.

Este fin de semana se reanudan otros torneos, entre ellos el de Ucrania, que vuelve a la acción nada más y nada menos que con el Clásico del país, el Klasychne derby: Shakhtar Donestk contra Dinamo de Kiev.

Shakhtar es un caso único de estudio. Debido a los conflictos bélicos que se viven en Donestk, ha sido un equipo errante desde que estalló la guerra en 2014. Llegó a jugar en Lviv y desde 2016 en Jarkov (Khirkiv), ganando todas las ligas desde entonces , tres en fila y al parecer una cuarta en camino.

Jarkov está a unas seis horas de Kiev, media hora en avión, pero el equipo vive y entrena en la capital. Ha acondicionado las canchas del Sindicato de Futbolistas y por ello muchos dicen que ha pasado de ser un Clásico nacional a un derbi de Kiev.

En marzo de 2014, a raíz del Euromaidán, grandes zonas del Dombás se vieron involucradas en los disturbios. Este malestar después se convirtió en una guerra entre los separatistas prorrusos afiliados a las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y de Luhansk, y el gobierno postrevolucionario de Ucrania. Hasta el inicio de la guerra en curso, el Dombás era la más densamente poblada de todas las regiones de Ucrania, aparte de la capital, Kiev. Antes de la guerra, la ciudad de Donetsk —entonces la quinta ciudad más grande de Ucrania— fue considerada la capital no oficial del Dombás.

Como protesta contra la guerra, los jugadores de Shakhtar rechazaron la iniciativa de usar las camisetas de «Gloria al ejército ucraniano». Esto irritó a los aficionados del Dinamo Kiev, con un sentimiento más nacionalista ucraniano. Y con el sentimiento a flor de piel, tras la matanza de jóvenes estudiantes en la capital que exigían la entrada la comunidad europea y se sentían traicionados (y luego asesinados) por el presidente Viktor F. Yanukovych, quien prometió en las elecciones virar a Europa, pero ya en el poder se volvió pro-Rusia, al punto que está exiliado en ese país tras su caída.

Mientras, el club minero (o topo, por su mascota) se mudó a una zona controlada por Ucrania, algunos jugadores prominentes de Shakhtar permanecieron en la República Popular de Donetsk y apoyaron al estado no reconocido. Entre ellos estaban el ex defensor Viktor Zvyahintsev , el ex portero Yuriy Dehteryov y el ex capitán Ihor Petrov.

Para entender este derbi hay que entender la realidad: Ucrania era un país con dos realidades: en el oeste y en el norte, zonas más nacionalistas ucranianas. En el sur y en el este, mucha gente habla y se siente rusa. Era el feudo de Yanukovych, de la gente que prefiere Moscú. Y el Shakhtar se había convertido durante años en el gran equipo del este, de los que se sentían rusos. Cuando Yanukóvich, hincha del Shakhtar, escapó en 2014, en Luhansk y Donetsk estalló otra revuelta contraria al nuevo gobierno, nacionalista ucraniano. Y vinieron, con el apoyo de Rusia, las batallas de la guerra que comentamos arriba, pero que al volverse frecuentes, ya no salen en las noticias como suceso impactante. Incluso, hubo un referéndum, para nada reconocido internacionalmente por sus vicios donde Donetsk y Luhansk se declaran independientes de Ucrania.

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Mudanza forzosa

Entonces, ¿Qué hace un equipo así en el corazón de la Ucrania nacionalista? Pasa por su dueño, Rinat Akhmetov. Es la persona más rica de Ucrania y una de las más poderosas de Europa del Este. Para resumir su historia, este minero estuvo con las personas correctas en el fin de la Unión Soviética y se hizo de minas y otros negocios en el paraíso de los minerales, Donetsk. Así, como muchos magnates emergentes de la era post-URSS.

Con esa fortuna, armó los envidiables equipos del Shakhtar, recordados en Europa. Akhmetov, aliado político de Yanukovych, consiguió muchas concesiones gracias a su militancia.

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Pero en 2014 todo cambió. Y fue difícil para él tomar una decisión, porque en el este estaba su casa, sus negocios, pero sus compradores, la economía, lo bursátil estaba hacia Kiev. Intentó hacer un partido “por la paz y conciliación” de Ucrania, pero los radicales pro-Rusia lo tomaron mal: saquearon sus negocios y oficinas.

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Debía huir y lo hizo hacia Kiev. Ya con Rusia metiendo sus narices, sabía que perdería poder y negocios en las minas. En Kiev, por ser aliado de Yanukovych, sería visto como enemigo. ¿Cuál solución había? El fútbol.

Shaktar se instala en la capital como una opción para “pacificar”, algo que el nuevo gobierno, a través del deporte, compró como excusa porque también necesitan a Akhmetov: tras el bloqueo de gas y petróleo a Ucrania por parte de Rusia, el magnate maneja el negocio de los hidrocarburos y puede mantener a esa parte del país estable. Es un equipo que entrena, juega y se administra en Kiev y solo toman un vuelo para jugar en Jarkov cuando toca ser local.

EL JUEGO

Tras este background político, económico e histórico el de este fin de semana será un derbi sin violencia, tensión o heridos. Estas hinchadas son muy agresivas y más si hay componentes sociales que alimenten el odio. Estos duelos serán a puerta cerrada.

Shakhtar lleva unas semanas trabajando y disputó un par de partidos de preparación contra cuadros de segunda a los que golearon 4-1 y 4-0. El Coronavirus detuvo el torneo justo en la primera jornada en la ronda de campeonato.

Después de jugar todos contra todos, la Premier se divide en dos sub torneos: los seis primeros pelean entre ellos por el título y cupos europeos y los otros seis por no descender. Todos conservando su puntuación original.

Shakhtar parece encaminado a otra liga, con 59 puntos, seguido de su rival, Dinamo Kiev con 46. Con tanta diferencia, más allá del honor, Dinamo debe vencer para ir asegurando la segunda plaza, la cual comparte en puntos con Zorya Lushank (otro equipo exiliado dentro de Ucrania, por cierto) y que venció al “Minero” en la primera fecha de esta nueva etapa.

“Nuestras expectativas son buenas. Los juegos contra el Dynamo son siempre importantes. Desafortunadamente, por razones bien conocidas, no habrá fanáticos en las gradas. Por supuesto, nos gustaría ver el estadio lleno de gente. Haremos todo lo posible para ganar. Shakhtar mantendrá su carácter”, dijo el DT del Shakhtar, el portugués Luis Castro.

Este equipo, con marcado acento brasileño, tenía en racha al nacionalizado Junior Moraes con 18 goles y 6 asistencias. El también brasileño Taison es un clásico en el equipo y cuenta nueve goles con siete asistencias. Al ataque, son endemoniados.

Por su parte, el Dinamo de Kiev, que tiene ventaja amplia en el historial (83 ganados, 45 empates y 57 perdidos) y más títulos (15 ligas contra 12, dos Recopas y una Supercopa UEFA contra una Copa UEFA), no se vio bien en los amistosos previos a la reanudación: 1-1 y 0-0 contra equipos de segunda.

De visitante, en esta temporada ha ganado todos los partidos, excepto en la ida del Clásico de la ronda regular, que perdieron 1-0. Este fin deben volver a visitar a los Mineros, aunque Dinamo será el que ponga el estadio.

La creación de juego que le da al equipo el uruguayo Carlos de Peña y el aporte goleador de Viktor Tsygankov, que este año, a sus 22, ha marcado 8 goles en Liga, dos en Europa League y tres con la selección, son las cartas de este equipo para llevarse este importante partido.

Al ser un partido a puerta cerrada, se jugará por conveniencia en la capital, Kiev, en la casa del Dinamo.

Coordenadas

Shakhtar Donetsk-Dinamo Kiev
Domingo 31 de mayo, 9:00 a. m. (Hora CDMX)
Estadio: Olímpico de Kiev.

Y más para ver…

Más ligas se reanudan. Aparte de Ucrania, Hungría y Polonia abren la puerta. A mitad de la semana que viene, el miércoles, Portugal entra en acción. Y para el fin de semana de arriba, muchas otras se unen.

En nuestro continente, se reanudó Costa Rica la semana pasada y en esta hay clásico: Alajualense, segundo en la tabla con 35 puntos recibe al Saprissa, escapado con 42 unidades. El internacional “tico” Cristian Bolaño, del Saprissa, es la sensación del torneo con 14 goles. Lejos está el goleador del Alajualense, Jonathan Moya, con nueve. El partido será a las 7:00 p.m. del domingo. De igual manera, el torneo se define con la clasificación de los cuatro primeros que van a semifinales y luego a una final.

 

 

Con información de la web Marcador Int