Dinamo Zagreb-Hajduk Split, el clásico croata entre equipos que lucharon por la independencia

El domingo se juega otra edición del Vječni derbi, el “Derby Eterno” de Croacia, entre dos “hermanos” enemistados: El todopoderoso Dinamo Zagreb contra el siempre contestatario Hadjuk Split.

Estos compromisos siempre están marcados por fuertes episodios de violencia, mucha pirotecnia y ambiente especial para los partidos. Aparte, que han marcado huella no solo en la vida deportiva del actual sub-campeón mundial, sino también en la historia política de Croacia.

Hay que remontarse a 1920 cuando se enfrentaron por primera vez ambos equipos en el Reino de Yugoslavia. En realidad, el Dinamo Zagreb se llamaba Građanski y con la Segunda Guerra Mundial terminada en 1945, los comunistas disolvieron el club, pero para salvaguardar su historia, afición e impacto en la sociedad, mantuvieron sus colores  e identidad aunque rebautizado Dinamo Zagreb

En la era de la Yugoslavia comunista, convivían tres grandes: los dos mencionados, junto a Partizan de Belgrado y Estrella Roja de Belgrado. Los cuatro encarnizaban emocionantes encuentros y eran los que ganaban torneos con frecuencia.

De hecho, el partido con más tensión en Yugoslavia terminó siendo Dinamo-Estrella Roja. Estrella Roja, equipo del ejercito representando el centralismo estatal  y Dinamo, representando un incipiente sentimiento de nacionalismo croata.

Fue un 13 de mayo de 1990 cuando en el estadio Maksimir de Zagreb, se enfrenaron Estrella Roja y Dinamo. El ambiente enrarecido empezó antes del juego. Los hinchas visitantes golpeaban sin restricciones a los “croatas” y la policía, aún centralista, no intervenía. Solo actuó cuando los ultras del Dinamo, los  Bad Blue Boys empezaron a atacar.

Un mural en las afueras del estadio

En medio de la batalla campal, quedó inmortalizada una imagen: el mediocampista Zvonimir Boban (se hizo famoso en Milan) golpeó a un policía que agredía a un aficionado con una patada voladora. Boban, hasta hoy, es un símbolo de la resistencia croata.

El partido, que dejó 70 heridos, es tomado como el punto de partida de la guerra independentista croata, que duró hasta 1995. Tres días después de los eventos, para rematar, ganó las elecciones yugoslavas un líder independentista croata. En septiembre, con Yugoslavia contando sus últimos días, los hinchas de Hajduk Split protagonizaron otro disturbio, al enfrentar a Partizan de Belgrado, incendiando la bandera yugoslava e izando el ajedrezado rojiblanco propio de Croacia.

Por la pandemia no veremos imágenes como esta

 

Nace Croacia, se vuelven enemigos

La guerra cobró 20,000 vidas, según recuenta AFP. Cuando terminó, el equipo nacional de Croacia jugó un papel clave en forjar la identidad nacional, primero en la Eurocopa 96 y luego en la Copa Mundial de 1998 en Francia, cuando sorprendieron al mundo del fútbol al terminar en tercer lugar.

Ya en la Liga Croata como tal, siguió la rivalidad entre Dinamo y Hajduk. Sin embargo, lejos de ser un duelo en el que se recordara con nostálgica hermandad la unión pro Croacia, el enfrentamiento se vive cargado con mucho odio y violencia.

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¿El motivo? Croacia está muy centralizada, y muchas personas se mudan a la capital, Zagreb, para estudiar y trabajar. Split, en la costa del Adriático, se siente ignorado. Según BBC, cuando Split dejó de ser el gran astillero nacional, dependió exclusivamente del turismo. Fue una identidad y una economía que se vino a menos, mientras la capital relucía más. «Pagamos nuestros impuestos y Zagreb obtiene los beneficios. Así que jodanlos”, es un pancarta que nunca falta en un clásico.

Mislav Orsic, la sensación del fútbol croata

El juego

Dinamo Zagreb se encamina a su liga 22, tal cual como ha sido todos los años, en los últimos 15 años, a excepción de 2017, HNK cuando Rijeka le arrebató  el título.

Hadjuk no gana la liga desde la 2004-2005,  pero siempre ha sido un fiero contendor de los de la capital. Sin embargo, este año apenas es quinto en la tabla con 44 puntos y le costaría mucho entrar a la zona de Europa League, que representa el Rijeka con 51 puntos a falta de pocas fechas.

El ataque del Zagreb es letal y tiene la pareja más en forma del país. El internacional Mislav Orsic, con 14 goles y el seleccionado suizo Mario Gavranović (de ascendencia croata) que cuenta con 13 anotaciones.

Aparte, el cuadro de la capital llega con un invicto de 15 partidos en liga y no cae desde el 30 de enero. En la racha de compromisos sin perder, solo sumó derrota en Europa League, ante Tottenham y Villarreal. Así que para el torneo local, está varios escalones arriba.

Por su parte, el Hajduk ha sido bastante irregular, al punto que llega al clásico con un solo triunfo en los últimos cinco partidos. Sin embargo, como punto a favor, como visitante le va mejor que de local.

Las cosas no están fáciles para el técnico italiano Paolo Tramezzani que tiene lesionado al central Karim Dimitrov , pero eso es un problema menor que la ausencia de Marko Livaja (tres tarjetas amarillas), el cerebro del equipo y autor de cinco asistencias.

Para rematar, desde febrero no está disponible por rotura de ligamentos el magnífico mediocentro ofensivo Mijo Caktas, que a pesar de su larga ausencia, se mantiene como goleador del equipo con 9 dianas.

El partido será sin público, pero como en los anteriores derbis en pandemia, se esperan disturbios en los alrededores del estadio

COORDENADAS

Domingo, 25 de abril. 1:00 p. m. (Hora de CDMX)

Estadio: Stadion Maksmir, Zagreb.

Árbitro: Ivan Bebek.