El Coronavirus jubilará al bombo de Manolo: Lo cambiará por comida

Más allá de las dramáticas muertes, separaciones, aislamientos que ha causado el Covid-19, la nueva evolución catastrófica de los Coronavirus, hay una resaca económica que aún no hemos dimensionado totalmente.

La cuerda se rompe por lo más flojo. Así, quienes no hayan tenido suficientes ahorros, quienes estén en algún sector paralizado (restaurantes, turismo, bares, cines, etc) van a padecer una severa sacudida económica.

Es el caso de Manolo Cáceres, a quien todos le conocen como Manolo ‘El del bombo’, el principal animador / aficionado de la selección española. Sus apariciones, populares desde el Mundial de 1982 con un gran tambor, animando a golpes de cuero a su querida selección, se han contado y difundido en todo el mundo a través de cada Mundial, cada Eurocopa. Son 45 años detrás de “La Roja”.

Manolo llegó a los 71 años. Solemos asociar fama con holgura de recursos económico, pero lo cierto es que su principal modo de manutención era su bar, a unos pasos de Mestalla, el mítico estadio de Valencia. Eso sí, por ser el “Bar de Manolo el del bombo” le hacía ser parada obligada a los turistas.

El bar, que se llama como su personaje (El Bar de Manolo del Bombo) lleva dos meses cerrado. Quizás, con algo de arrepentimiento dice: “Me he gastado todo mi dinero en el fútbol y por el fútbol, pero estoy muy orgulloso de todo”.

“Había invertido en productos para estos tres meses porque venían las Fallas (fiestas folclóricas de Valencia) y quedaban partidos de Liga. Estoy en números rojos y el bar ya no lo abro más. En junio acabo el contrato de alquiler porque iría a peor”, explicó a EFE.

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Manolo dice que tiene de ingresos cerca de 400 euros al mes y no alcanza para pagar hipoteca y alquileres. Dice que se va a jubilar. Y que puede tomar una medida más drástica.

«Voy a tener que vender el bombo para poder comer, siempre he dicho que jamás lo vendería pero en algunas ocasiones me han ofrecido dinero por él y podría subastarlo…no sé qué haré».

Las reacciones han sido diversas. Desde quien en verdad le han ofrecido mucha cantidad de dinero por su bombo, hasta futbolistas que quieren echarle una mano.

Manolo nunca se ha separado de su bombo, excepto en el partido España – Colombia en la Nueva Condomina (Murcia, España) en 2017, cuando se lo robaron. Por suerte fue recuperado a las pocas horas al conocerse la noticia de la desaparición. Un ejemplo de la importancia de este objeto en el imaginario popular del fútbol español.

Manolo y su bar han sobrevivido a muchas adversidades. Autoridades intentaron cerrarlo en 2011 por la promulgación de una ley antitabaco que por su rigurosidad fue cancelada. Luego, en 2017, la dueña del local lo colocó a la venta por 190.000 euros. Sin embargo, la noticia se hizo tan “viral” que entró en razón la propietaria y le dejó seguir con su negocio. De hecho, en la actualidad, le ha perdonado varios meses de arriendo.

Manolo no ha reparado en “pedir ayuda de todos, prensa, amigos, futbolistas, aficionados”. Y algunos saben que es complicada su estabilidad: de igual manera cuando vuelva el fútbol, será a puertas cerradas, lo que complica la rentabilidad de su negocio.