Hapoel-Maccabi, el derbi infernal de Tel Aviv

Israel nace como estado en 1948. En Tel Aviv, una de las ciudades más importantes de ese territorio ya existían dos equipos de fútbol con cierto rodaje: Maccabi Tel Aviv, fundado en 1906 y el Hapoel Tel Aviv, establecido 21 años después.

Mientras tejían su enemistad de poco a poco, participaban en torneos asiáticos menores. Cuando se establece la Copa de Campeones de Asia (Hoy Champions Asiática) en 1967, Hapoel Tel Aviv ganó la primera edición. A la siguiente, en 1969 (no hubo en el 68), le tocó el título al vecino odiado de la Ciudad Blanca, Maccabi. Hapoel regresó a la final en 1970, pero la perdió con el Taj Teherán de Irán. En 1971, se coronó de nuevo Maccabi.

En las primeras cuatro finales asiáticas de clubes, en todas estuvieron los equipos de la Colina de la Primavera, y ganaron tres. En este último torneo, el del 71, por falta de interés y bajo espectáculo, se canceló el campeonato. Hasta 1985, cuando se retomó la competición.

La precoz superioridad israelí, sumada al conflicto histórico, generó que los países árabes protestaran la presencia de clubes israelíes en el fútbol de Asia. La AFC no tuvo más remedio que expulsarlos.

Al igual que su pueblo durante siglos, el fútbol de Israel se mantuvo errante, hasta que en 1994, la UEFA los admite como “país” europeo. Hapoel y Maccabi ahora se verán en escenarios más cosmopolitas: La Champions y la Europa League.

Pero lejos de hermanarse por estos avatares de la vida en la que ambos han navegado, la rivalidad se ha macerado y eso va más de la mano de los orígenes de ambos.
Si pueden ver la tabla de la Ligat ha’Al, en toda ciudad de Israel hay un “Maccabi” y un “Hapoel”. A veces un “Beitar”. Los hay en Haifa, Hadara, Netanyahu , Katamon, Jerusalén y Nazaret. En toda Israel.

Maccabi y Hapoel, distintas clases

Los Hapoel tienen marcado origen laborista y marxista. Hapoel en hebreo significa “obrero” y todos sus clubes están asociados históricamente a la izquierda. En Tel Aviv fueron fundados por sindicalistas marxista y es considerado el equipo de los trabajadores.
Particularmente, este equipo ha tenido acercamientos con los árabes y no es de extrañar ver sectores de la grada con banderas de Palestina, algo que ha generado resquemores con el resto de los equipos.

Por su parte, Maccabi es el más ganador de Israel. Estos equipos, que toman el nombre de una tribu hebrea antigua, los Macabeos, se regaron por todo el territorio en los años 20 en la época en la que esta tierra era un protectorado británico. Árabes y judíos se unieron para expulsar a los ingleses, formando la “Unión Mundial Maccabi”, que no se quedó solo en lo que luego sería Israel. En Europa también habían “Maccabis” deportivos en casi todas las capitales, pero la mayoría desaparecieron con el Holocausto.

Acá, hablamos de unos clubes muy religiosos, conservadores y sionistas. Entonces, si ya teníamos al club “izquierdoso”, ahora hablamos de la pro derecha y equipo de la clase media y alta telaviví.

La rivalidad urbana sobre los antecedentes tradicionales entre la Asociación Deportiva Maccabi y la Asociación Deportiva Hapoel ha llevado al desarrollo de una rivalidad deportiva entre los equipos, que también trasciende al baloncesto.

Este clásico, bautizado como “El Gran Derbi de Tel Aviv” no está exento de insultos y violencia bruta.

El 3 de noviembre de 2014, el juego de derbi se suspendió después del minuto 33 pues un fanático del Hapoel irrumpió en el césped y atacó al jugador de Maccabi Eran Zahavi (exjugador del Hapoel), que estaba tratando de defenderse, y el player le propinó una patada. Después del incidente, el juez expulsó a Zahavi o con una tarjeta roja, lo que enfureció a algunos fanáticos de Maccabi que invadieron el terreno a liarse a golpes con sus rivales. No se pudo reanudar el partido.

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El año pasado, en 2019 ocurrió otro episodio vergonzoso: los del Hapoel gritaron durante todo el partido “Shoah para el Maccabi”. “Shoah” es una palabra maldita en hebreo. Es la traducción de “holocausto”. Al llevar el caso a la justicia oridnaria, el juez aconsejó a los dirigentes del club llevar a sus aficionados a visitar el memorial de la Shoah Yad Vachem en Jerusalén para “concienciar”.

Ya en 1993 se veía que el tema del holocausto no era tan tabú. Al perder la liga con Hapoel, los carros de los jugadores del Maccabi fueron grafiteados con esvásticas. En los 90, a los del Hapoel se les insultaba diciéndoles “comunistas”.

Ambos equipos tienen sus partidos en casa en el estadio Bloomfield en Kaffa . Cuando Hapoel Tel Aviv organiza el juego, sus fanáticos pueblan todas las partes del estadio, excepto la Puerta 10-11, reservada para los fanáticos de Maccabi. Cuando Maccabi Tel Aviv acoge el juego, sus fanáticos toman todas las partes del estadio, excepto la Puerta 4-5, reservada para los fanáticos de Hapoel.

La pandemia evitará el color característico de estos duelos. Y esperemos que también la violencia reinante.

Estás escenas lamentablemente no se verán hasta nuevo aviso

El partido

En Tel Aviv están los dos equipos más ganadores de Israel: El Maccabi telaviví, líder (72), con 12 puntos de ventaja sobre el segundo, otro Maccabi, pero de Haifa (60). Es el actual campeón y el que más ligas tiene con 22. El torneo se reanudó a finales de mayo, justo cuando el campeonato se divide en dos: los seis primeros pelean por el título y cupos europeos, jugando una liga solo entre ellos, a ida y vuelta. Los seis últimos, harán lo mismo por no descender.

Maccabi, que hará de visitante en su casa, no pierde un partido desde mayo de 2019. Tiene al internacional Yonatan Cohen como su máximo goleador en la campaña con 10 goles.

Hapoel, por su parte, tiene tres partidos consecutivos sin ganar y sin hacer gol luego del retorno de la pandemia. Dos de ellos son derrotas. Está a siete puntos del Beitar Jerusalem (52), equipo que representa la última plaza europea, a Europa League. Es lo máximo que puede aspirar esta temporada el equipo rojo.

Hapoel, que es el segundo ganador del país con 14 ligas, aunque no gana una desde 2010, ha vivido problemas económicos en tiempos recientes. Sin embargo, desde 2015 el empresario hotelero, francés y judío, Ami Kabiri, le ha dado estabilidad desde Paris. Un magnate maneja el equipo marxista y obrero. Cosas del fútbol. Ojo, que al Maccabi también lo maneja un judío desde el exterior: el contratista constructor canadiense Mitchell Goldha.

Para buscar el último triunfo del Hapoel en este clásico, hay que remontarse a 2014. Pero tampoco es un dominio absoluto de los macabeos: la mayoría ha quedado en empate.
El extremo ex Panathinaikos Omri Altman es la sensación del equipo con 11 goles y cinco asistencias. Regresó de la pandemia marcando goles, aunque, el equipo no ha respondido en los últimos tres juegos.

 

COORDENADAS

Hapoel Tel Aviv- Maccabi Tel Aviv
Sábado, 20 de junio. 1:00 p.m. (Horario CDMX)
Estadio: Bloomfield, Tel Aviv