Enric González es considerado un maestro del periodismo, especialmente, de la crónica. Corresponsal de los principales medios impresos españoles, le ha tocado vivir en importantes capitales del mundo y eso, ha alimentado su verbo, que con gracia y desparpajo, teje las más fascinantes historias.

«Historias del calcio: Una crónica de Italia a través del fútbol» es una recopilación de columnas que el corresponsal de El País envió semanalmente desde Roma, lugar asignado para informar entre  2003 y 2007.

El gran cronista español Enric González

El título no es un gran anzuelo por su simpleza y de hecho, el mismo autor, de alguna manera, pide perdón por ello en el prólogo: “No me parecía especialmente estupendo llamar a mi columna semanal “Historias del Calcio”, pero valía. Así comenzó un asunto que duró cuatro años, los que duré en Italia”.

Esa seguidilla de crónicas, a veces desordenadas pero siempre tragicómicas, escritas con exquisita pluma (hay que insistir, la simpleza del título contrasta con la riqueza de los textos), reflejan un período sensible del Calcio en el que estaba mudando de piel, haciendo esa dolorosa transición de un fútbol en el que se juntaba lo más granado del mundo, a ser una liga que va perdiendo su brillantez ante otras bestias del marketing, como la Premier League.

Sin embargo, es interesante como describe el forastero al italiano a través del fútbol. “Es imposible hablar de Italia sin hablar de fútbol. Los italianos se consideran los inventores de este deporte, al que llaman calcio (patada), como las batallas campales con balón nacidas en la Florencia medieval, y han desarrollado en torno a él muchas de sus características políticas, económicas y sociales. El calcio contiene altas dosis de violencia, pasión, fraude, dinero y disparate. Pero, es también un complejo mecanismos de símbolos, un código social y, en un último extremo, un lenguaje con el que un país antiguo y escéptico expresa su vieja sabiduría”.

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González supo intercalar hechos de la actualidad de principio de siglo con las anécdotas históricas que forman parte de la tradición oral del tifoso y que posiblemente, Google ni Wikipedia las tengan en sus registros.

Las pancartas de los tifosi, un clásico del Calcio

Hay cosas que nunca cambian: la arrogancia de la Juventus, la locura de la Roma, los disparates del Inter y otras, que merece tener referenciadas por los ciclos constantes de la vida, como ese Milán derrochador de Silvio Berlusconi, que de por sí, este último ya es todo un personaje.

A Enric lo pilla en la parte final de su estadía romana el descenso administrativo de la Juventus. En el camino, se había encargado, sin saber, de despejar la ruta hacia este hecho impactante rememorando rumores de trampas y arreglos. También se confiesa enamorado de la creatividad de las pancartas, la poesía más espontanea del aficionado.

Es un libro que vale la pena leer y degustar. Sus analogías y su forma de describir a una sociedad ineludiblemente ligada al fútbol son ideales para forasteros como nosotros que deseamos entender a un país a través del balón.