Olympiacos-PAOK, la guerra en los despachos hecha partido

No es un Clásico griego ni mucho menos, pero este partido tiene una dosis fuerte de rivalidad entre sus propietarios, algo que da dado muchos centímetros en los diarios de Grecia por la polémica que despierta este enfrentamiento.

Olympiacos y PAOK en cualquier hace diez años hubiese sido un partido más, pero en este 2020 (y vaya que han tenido que verse las caras este año) ha sido un rosario de acusaciones y trampas de escritorios. Y con este encuentro como partido de la jornada, se reanuda la Superliga de Grecia, luego del parón del Coronavirus.

La Superliga se suspendió el 13 de marzo, cuando los casos de coronavirus confirmados en el país sumaban 190 y justo al terminar la ronda regular. Como en muchos campeonatos de Europa, ahora el torneo se divide en dos: los seis primeros de la tabla jugarán entre sí a ida y vuelta para definir campeón y cinco cupos europeos, mientras los ocho últimos, pelearán por no descender, todos conservando su puntuación original.

En mayo se reunieron los 14 clubes de primera división y acordaron las medidas para volver. En lo que no hubo paz fue en la solicitud del PAOK y el Xanthi en que se le devolvieran al menos cinco puntos de los quitados en la mesa. El primero perdió cinco y el segundo, doce.

¿La razón? Se le acusa a ambos de tener el mismo dueño, el multimillonario Ivan Savvidis. Los clubes clásicos (Olympiacos, AEK y Panathinaikos), votaron en contra de la propuesta y cuando estos se mueven, suman voluntades, logrando 10 votos que denegaron el caso.

El PAOK acusó al Olympiacos de ser un «campeón de papel», además de solicitar a la ECA (Asociación de Clubes Europeos, por sus siglas en inglés) su expulsión, en un intento de privar al club del Pireo de sentarse en la mesa de los grandes del fútbol continental.

Savvidis, pistola en mano, fue suspendido por la Liga y castigado con 100.000 euros de multa

¿De dónde viene el odio?

Vámonos a la historia. El PAOK fue un club fundado por refugiados griegos expulsados de Turquía. Fue fundado en Salónica, una ciudad que está a 400 kilometros de Atenas, la capital donde está la dictadura de los clubes Panathinaikos y Olympiakos y de vez en cuando, AEK.

Cuando el grieg-ruso Savvidis llegó, prometió con su caudal de dinero  ganar ligas. Y luego de siete ligas consecutivas ganando el Olympíakos, vino un break capitalino con AEK y se coronó el PAOK, actual defensor del título. PAOK en el interín, había tocado la puerta con cuatro subcampeonatos. Hay que remontarse a 1988 para buscar un equipo capitalino que no haya salido campeón. Fue el AEL Larissa. Y tres años antes, PAOK había ganado su segunda liga.

Pero ahora todo es distinto. El equipo de Savvidis, millonario excéntrico con una popularidad envidiable en Salónica ha llegado para hacer ruido a los grandes de la capital y esto, incomoda mucho.

Savvidis, en realidad reside en Rusia y es miembro de la comunidad griega en ese país. Nacido en Georgia, hizo fortunas con las licencias de producción de cigarrillos tras la caída de la URSS y en la actualidad, milita en el partido del todopoderoso Vladimir Putin, lo que le ha abierto vías a muchos más negocios.

Savvidis es un tipo que se hace notar y desde 2012 controla el PAOK. En 2018 parecía que podía ganar la liga, pero en el partido clave, contra AEK (a la postre campeón), un gol fue marcado por su equipo al 90. Parecían acariciar la liga, pero el árbitro, influenciado por los jugadores atenienses, invalidó el tanto. La imagen de un Savvidis enfurecido bajando al campo, pistola en mano, le dio la vuelta al mundo.

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Al año siguiente, PAOK ganó y todos celebraron con los dedos en forma de pistola. No era para menos, porque también ganaron Copa. No hubo pólvora suficiente para festejar en una ciudad ahogada en bengalas.

Cuando PAOK se coronó, los jugadores celebraron con máscaras del «jefe»

Esto no agradó mucho a Evangelos Marinakis, presidente del Olympiakos, quien vio peligrar su tiranía en la Superliga. Empresario y político con mucha influencia, empezó a mover sus hilos para frenar esta “amenaza”.

Utilizó su canal privado, “ONE”, para divulgar una investigación sobre multipropiedad. Al parecer, Savvidis también es dueño del Xanthi. Y colocó a un primo a la cabeza de este equipo.

Según el reportaje, un grupo empresarial con sede en Chipre, propiedad de Savvidis, compró el estadio y la ciudad deportiva del Xanthi, equipo cuyo propietario principal era la distribuidora de vehículos Skoda (el nombre del equipo es Skoda Xanthi), pero al parecer, Iván “El Terrible” logró hacerse de acciones y control.

PAOK y Olympiakos estuvieron peleando la cima todo el campeonato hasta que cayó como un rayo la decisión federativa de descontarle siete puntos. Ahora el equipo de Pireo arranca la etapa final con 66 puntos y el rebelde provinciano se queda bastante lejos, con 52 en el segundo lugar.

Pero la pelea promete no parar aquí. Savvidis, cuya fortuna Forbes la valora en 1.5 mil millones de euros (y quiere comprar el Fortaleza de  Brasil),  tiene excelente relaciones con la izquierda de ese país, mandando hasta hace un año. Mientras que Marinakis es aliado de la derecha gobernante de ese país.

Hablando de armas, Youssef El-Arabi tiene el rifle fino

El juego

Tras esta polémica y viendo las limitaciones impuestas por el gobierno impuesta por el Covid-19, Salónica no será el infierno que debería ser para los “indeseables” capitalinos.

En esta temporada se van a enfrentar seis veces. Las dos veces de la ronda regular, en la que Olympiakos ganó de visitante y empató en casa. Por la semifinal de la Copa, en la que ya PAOK sacó ventaja de 3-2 (la vuelta fue suspendida por la pandemia y espera reprogramación) y los dos juegos de la ronda final.

En toda la temporada 2019/2020 solo ha perdido una vez PAOK en casa en todas las competiciones y fue ese duelo contra el rival dominical. Antes de la pandemia, tenía en gran forma al goleador polaco, Karol Swiderski, con diez goles y el croata Josep Misic, con diez asistencias y seis goles.

La visita, por su parte, venía con el pecho inflado tras eliminar al Arsenal en Europa League, pero en su historial, llega con dos juegos sin ganar: el de Copa ante PAOK y un empate ante Wolverhampton por la UEL.

En el ataque tiene a dos buenos elementos que esperan mantener su fuego: el internacional marroquí Youssef El-Arabi, goleador del torneo con 17 y el internacional francés Mathieu Valbuena (Marsella, Lyon) que cuenta seis goles y diez asistencias.

Un duelo que parece disparejo en la tabla, pero que vía oficina, debe tener cualquier cantidad de incentivos para ganar. Por puro honor

Coordenadas

PAOK-Olympiakos

Domingo 7 de junio, 11:30 am (Hora CDMX)

Estadio: Toumbas (Salónica).