¿Qué fue de Arjen Robben, el holandés odiado por los mexicanos?

 

Casi siete  años y aún no se supera. México estaba cerca de volver a los cuartos de final de una Copa del Mundo en Brasil, sin embargo, una desatención defensiva y un error arbitral terminaron con el sueño. Arjen Robben, marcado como el enemigo número uno, dejó miles de corazones rotos y una herida que aún no sana.

Al 90+4 del partido, se pita penal sobre una jugada muy dudosa sobre el holandés. Convierte Klaas-Jan Huntelaar y de nuevo México se queda atascado en octavos. A Robben le dedicaron la etiqueta #NoEraPenal. E incluso, hubo un mexicano de nombre José Luis Mercado que tuiteó durante tres años seguidos  todos los días con el hashtag, haciendo mención a la federación holandesa, a la FIFA y al mismo Robben.

«Es uno de los aspectos graciosos del deporte y el futbol, cuando pierdes hay decepción, enojo, frustración, y es normal, la gente tendrá que vivir con eso”, declaró Arjen previo al amistoso entre la Naranja Mecánica y el Tricolor en 2016.

Sin embargo, en su cumpleaños 37, tal día como hoy, recordemos su gran paso como jugador y en que anda este pelón endemoniado de las bandas.

Apenas a los 12 años ya brillaba con sus goles en las divisiones menores del FC Groningen. Y tras 6 destacadas temporadas, fue fichado por el PSV Eindhoven.

Pero cuando parecía que el único destino que le deparaba a Robben era ser una estrella del fútbol mundial, le detectaron un tumor en los testículos. Al conocer que era benigno, el atacante siguió normalmente con su carrera. Y en marzo del 2004, sus gambetas y goles fueron a parar a la Premier League, luego de que el Chelsea desembolsara 18 millones de euros.

Pero ya ubicado en Londres, Robben reveló la noticia que lo venía atormentando en los últimos meses: padecía de un cáncer testicular. Depresión, miedo y el origen de una calvicie característica. Como buen guerrero, lo superó.

Tuvo un paso no muy extraordinario con Real Madrid y luego recaló donde se haría gigante: Bayern Múnich. Con los bávaros, jugó 308 partidos con 144 goles y 101 asistencias en diez temporadas. Cifras de escándalos que lo hicieron inmortal en esa casa.

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Tanto en PSV, Chelsea y Real Madrid, ganó títulos, pero con el Bayern llenó la estantería:  Ocho Bundesligas, una Champions, Una Supercopa de Europa, cuatro Copas de Alemania y seis Supercopas de Alemania.

Demás está decir que fue subcampeón del Mundo con Holanda en Sudáfrica 2010.

Última foto de Robben en un terreno de juego. Cortesía Groningen

No saberse retirar

Robben anunció su retiro en julio de 2019 con la camiseta del Bayern, en un sentido homenaje. Sin embargo, aún se sentía en buena forma y entrenó durante un año, sin equipo, para llegar en junio de 2020 a una conclusión.

«Un regreso, como jugador del FC Groningen: empecé a tener esta idea y, ahora, lo he convertido en mi misión», afirmó el futbolista en un video. «No sé aún si esto va a funcionar», admitió el futbolista, refiriéndose a que su regreso representa un «desafío físico» para un jugador que tuvo bastantes lesiones en su carrera.

El regreso se da. Debuta en el primer partido ante PSV en septiembre de 2020, pero solo puede estar 34 minutos en la cancha. Se lesiona. Cuatro jornadas después, vuelve motivado a la acción ante Utrecht, pero esta mucho menos tiempo: 14 minutos.  Desde el 18 de octubre está lesionado.

Robben confirmó que seguirá de baja por lo menos hasta enero del 2021, cuando ya ha cumplido 37 años, y advirtió que no puede garantizar volver a jugar.

Las cosas no están yendo como me gustaría. Seguiré trabajando para recuperarme y querría estar en el campo con el equipo jugando partidos el próximo año (este 2021), pero no puedo aún asegurar que esto vaya a pasar”, lamentó. El proceso de recuperación “desafortunadamente no está teniendo los resultados esperados”, fue su última comunicación pública en diciembre.

Según un cálculo de Transfermarkt,  en sus 19 años de carrera se ha perdido 234 partidos en 1.402 días de recuperación: equivale a estar casi cuatro años lesionado.

Un gran jugador, aunque aún odiado en México, ha demostrado ser un guerrero. Hoy medita una salida digna a una fabulosa carrera que muchos se imaginan como hubiese sido si no fuera de la especie “jugador de cristal”.