¿Qué fue de Franco Baresi, el cumpleañero del día?

Franchino Baresi, conocido popularmente como Franco Baresi (Travagliato, provincia de Brescia, Italia, 8 de mayo de 1960), es el cumpleañero del día. Si apenas empezaste a ver fútbol ayer o no te gusta repasar la historia, te contamos que es conocido como uno de los mejores defensas de la historia y fue absolutamente leal al AC Milan, equipo con el que jugó 719 partidos con 33 goles en una trayectoria que fue desde 1977 hasta 1997.

A la corta edad de 13 años, tras perder a su madre Franco decidió que su futuro era jugar al futbol y cumplir el sueño que desde siempre su madre alimentó con motivación y esperanza.

En 1976, ya con 15 años el afán por mostrar sus cualidades lo llevó junto a su hermano Giuseppe a probar suerte en un grande de Europa, el Inter de Milán. Aquel equipo apodado “La grande Inter” que en la década de los 60’s de la mano de Helenio Herrera y Luis Suarez había conquistado dos copas de Europa, dos Intercontinentales y tres “scudettos”. Por desgracia, los designados consideraron que Franco era muy pequeño  (1,76) para ser un buen central.

El rechazo del club Nerazzurri no desanimó a Franco y por el contrario lo motivó y le dio fuerza para pensar que si su destino no era azul del cielo, tal vez el rojo alumbraría la llama en su corazón. Tras presentarse un par de veces en el AC Milan y no obtener buenos resultados, a la edad de 16 años decidió intentarlo la tercera y última vez, donde consiguió entrar a la división juvenil.

A los 22 años se hizo con la capitanía y al terminar su carrera, veinte años despupes, había ganado nada menos que, 6 Scudettos, 4 supercopas de Italia, 3 Champions y 3 Intercontinentales. Decidió ceder la capitanía al joven y visionario Paolo Maldini, uno de sus principales pupilos. Ambos son los únicos con dorsales retirado en el Milan: el 3 y el 6.

A Franco Baresi le define el liderazgo, la jerarquía y el orden. Nunca destacó por su exquisita técnica individual ni por sus condiciones físicas. El italiano fundamentó su éxito en la disciplina táctica y en la sabiduría de aplicarla en el momento oportuno, convirtiéndose en la extensión perfecta del entrenador sobre el terreno de juego. Fue un defensor con una excelente lectura del juego, el encargado de tirar la línea del fuera de juego para asfixiar a los atacantes y provocar la recuperación del balón para iniciar el ataque. Tenía la virtud de anticipar la jugada, leer para robar y salir con calidad desde atrás. Supo ser consciente de sus limitaciones y hacer de ello virtud.

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“El juego se entiende por instinto, antes que ocurran las cosas tú las piensas. Aunque seas más lento que tu rival, si interpretas la jugada antes, llegarás más rápido al balón. Marcábamos los tiempos para movernos al unísono, con las líneas siempre juntas y cuidando mucho la ubicación de los laterales”, confesó una vez en una entrevista sobre como era la defensa en el maravilloso Milan de Arrigo Sachi.

También marcó historia en la absoluta, con la que ganó el Mundial de 1982 y tuvo con la azurra 81 participaciones. Alcanzó también la final de USA 1994 que perdió con Brasil en penales. En el año 2000 fue reconocido como “Futbolista del Siglo de la Serie A” y su nombre está inscrito en diversos onces históricos ideales de Europa y el mundo.

Ahora un directivo rossonero

Después de retirarse de la actividad competitiva, ingresó de inmediato en los cuadros directivos en Milán durante unos años , y luego tuvo una breve experiencia como director deportivo del Fulham de Mohamed Al-Fayed : permaneció en Inglaterra solo 81 días, de 23 Mayo al 20 de septiembre de 2002, cuando se fue por conflictos con el entrenador Jean Tigana .

El 19 de septiembre de 2002 regresó a Milán como entrenador del equipo Primavera , en sustitución de Mauro Tassotti, que había pasado a ocupar el puesto de suplente en el primer equipo. El 17 de junio de 2006 pasó a ser la guía técnica del equipo juvenil sub-21.

El 4 de agosto de 2008 regresó detrás de los escritorios, pasando a formar parte de la dirección de marketing del club Rossoneri. Con el final de los treinta años de presidencia de Berlusconi y el comienzo de lo que será el breve período de Li Yonghong al frente de la empresa, el 18 de mayo de 2017 se convierte en el embajador de la marca del equipo. El 28 de octubre de 2020, bajo el mando de la corporación Elliott, nombra a Baresi como vicepresidente honorario del club de sus amores.