Tarjeta Roja: El libro que retrata el FIFAGate como una novela policial

En julio de 2010, un ex espía ruso se reúne en Londres con un agente del FBI. Cuando Rusia no parecía tener el más mínimo chance para ganar la sede del Mundial de 2018, este antiguo miembro del servicio secreto le cuenta a su colega gringo que se prepara desde ese país una serie de sobornos para lograr votos en la FIFA para albergar la cita global.

Rusia, con un creciente negocio de hidrocarburos, tenía dinero y debía mostrarse al mundo como potencia. Y que mejor que un mundial.

El chico del FBI, que ni la más remota idea del «soccer», comenta a un fiscal a Nueva York lo contado y se abre un caso. Cinco años después, se haría la redada más grande en la historia de la lucha contra la corrupción en el fútbol en Suiza.

El periodista Ken Bensinger expone la apasionante investigación sobre el escándalo más grande de corrupción en el deporte: el FIFA Gate. Destaca y detalla los fraudes de los directivos de la FIFA, como Blatter, Burzaco, Blazer y Napout, que alardearon su riqueza en yates privados y grandiosos rascacielos en Nueva York, sus crímenes y desfalcos en un magistral libro: “Red Card” o “Tarjeta Roja” (Planeta, 2018), en su versión en castellano

En 2011, un año después del encuentro londinense, el FBI perseguía 100 millones de dólares por el supuesto pago de sobornos a dirigentes de la FIFA. Con la ayuda del Ministerio de Suiza en la investigación —como si se tratara de un filme—, interrumpieron en un hotel de lujo donde los directivos de la FIFA elegían a su nuevo presidente, para detener a 41 acusados derivados de esta investigación. Los cargos fueron cohecho, fraude y lavado de dinero.

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Esto sólo mostraba una parte del gran negocio alterno que los directivos construyeron. La causa penal sigue abierta y se siguen llevando a cabo investigaciones internacionales; Kensinger, como ningún otro periodista, ha librado los obstáculos para entrevistar a testigos anónimos o impedidos legalmente para hablar, entre muchos otros.

“El hecho de que los Estados Unidos no fuera un país futbolista es que se dio la investigación con mucha facilidad. En el caso de ser una nación apasionada por el futbol, las cosas hubieran sido más duras, porque el Gobierno y los políticos se hubieran metido. Lo que descubrieron es un caso de corrupción realmente grande. Cuando empezaron tenían una impresión muy específica, pero conforme fueron investigando, fueron años y años, descubrieron que la corrupción fue súper profunda y tocaba cualquier esquina del deporte”, contó el autor norteamericano en una entrevista.

El caso ha escalado a suicidios, amenazas de muerte a mitad de juicios, nombres de cadenas televisoras y medios de comunicación envueltas en sobornos, al igual que de estrellas deportivas.

Tarjeta Roja concentra el seguimiento puntual a esta avasalladora investigación, incluidos los juicios recientes. Sin importar el gusto que los lectores puedan tener por los deportes, este trabajo periodístico atrapa por la forma rigurosa con la que combina el periodismo de alto nivel con el ritmo de un thriller.