Tomas Brolin, el crack regordete de la Suecia de los 90

Hay dos movimientos similares que fueron icónicos en los 90: El Shoryuken, de Ryu, del mítico Street Fighter y la celebración de gol de Tomás Brolin, el sueco sensación del fútbol europeo.

Tanto el golpe del video juego como el de Brolin se trataba de extender el puño al aire y en un giro se elevaba el cuero. El del karateca de Capcom era para golpear al rival y el del escandinavo, para festejar la caída del adversario.

El atacante tuvo un éxito fugaz (su período al más alto nivel fue de cuatro años), pero fue suficiente para que lo recordara la humanidad. Al igual que otros cracks de momentos, dejó momentos inolvidables en un Mundial, el de 1994 en el que marcó tres goles y llevó a su equipo a un honroso tercer lugar.

Antes, en 1992, se colocó al hombro la selección que fue semifinalista en la Eurocopa. Fue determinante en esta histórica camada. Paralelo a la selección sueca, brillaba con Parma, equipo con el que ganó Copa, Recopa, Copa UEFA y Supercopa UEFA.

Su facilidad para engordar le hizo ser víctima de lesiones y en medio de una, fue vendido al Leeds de Inglaterra, donde vivió la etapa más oscura de su carrera.

Problemas físicos, presiones, cesiones, las burlas de sus propios aficionados y la prensa por su sobrepeso… y tres años después, se retiró jugando de portero, 15 minutos con el equipo de su villa natal, en la cuarta división sueca.

«Me cansé del fútbol, fue muy sencillo. Ya no tenía ganas de ir a entrenarme seis o siete veces a la semana. Algo se perdió. Pasaron muchas cosas en Inglaterra que hicieron que me hartara de todo», dijo en una entrevista al diario Expressen, negando que lo dejara solo por sus problemas físicos.

En Inglaterra, Brolin se llevó el “dudoso honor” de ser el segundo peor fichaje de la historia de la Premier League. Se retiró joven, a los 30 años.

Póker, vídeos y aspiradoras

Al retirarse, en 1999 ingresó a la industria de bienes raíces y tuvo una relación con Annika Duckmark (anteriormente Miss Suecia). En 1999, Brolin y sus amigos Björn Borg , Dr. Alban y Mattias Frisk lanzaron el single “Alla vi” el mismo año .

Lee también   Por lluvia, se suspendió el Roma-Parma

Por acá no iba el éxito para el jugador. En el año 2000 monta un restaurant en Estocolmo de nombre Undici (once en italiano, su dorsal de toda la vida), centrado en la gastronomía italiana.

Ese restaurant tuvo problemas porque recibió una multa por vender bebidas alcohólicas a menores de edad y tres años después, repitió la falta, quedando sin licencia de licores en 2007. Al perder este atractivo, quebró en 2008. Con otros dueños, el local reabrió en 2010 y quebró en 2013.

Luego incursionó en su principal sustento: la firma de aspiradoras de la que es copropietario y que le ha costado más de una burla, aunque a él le da igual: asegura que siempre que va de viaje, incluso de vacaciones, lleva muestras de las boquillas en la maleta para buscar nuevos clientes.

Twinnovation AB, que comercializa la boquilla de aspiradora hecha a mano Twinner. Aprovechando su figura, ha conseguido buenos contratos.

A Brolin, paralelamente, se le ve participando en torneos de póker como muchos exfutbolistas. En 2013, por ejemplo, quedó en el lugar 23° de Europa y se embolsilló 12.650 euros.

La cantante sueca Camilla Henemark, reveló en su biografía de 2012 que ella, Borg y Brolin protagonizaron una noche una juerga sin precedentes en un o hotel de Estocolmo que acabó en un trío. Otro golazo del regordete.

Brolin tiene dos hijos. Su primer hijo es un hijo con la modelo  Susan Hardenborg, y el segundo una hija con Chatrin Strömberg. Desde 2013, Tomas Brolin está casado con Marielle Brolin (Larsson). La boda se celebró en Las Vegas en los Estados Unidos.

Desde esta segunda unión, ha tenido una vida más tranquila. Pero la prensa sueca dice que hay presagio de desorden cuando se junta beber con sus excompañeros de selección en cualquier bar sueco.