En las calles de Rosario, una ciudad donde se manifiesta una forma exagerada de ser argentino, como dice Jorge Valdano, se respira y vive fútbol como en ningún otro lugar de Argentina. Y probablemente de Sudamérica. Ante los ojos de quienes ven el fútbol argentino subjetivamente, Rosario es conocida por dos gigantes: Newell’s y Rosario Central. Ambos conforman uno de los clásicos más apasionantes en todo el planeta.

Sin embargo el fútbol, como otros conceptos místicos en la vida, posee leyendas. Y Rosario es el hogar de una de ellas.

¿Se imaginan a un jugador más elegante que Fernando Redondo y con mejor cobertura de balón que Juan Román Riquelme? Personalidades como José Pekerman, Quique Wolff y Aldo Poy, entre otras, dan testimonio de aquello. Un futbolista por el cual la ciudad se paralizaba por completo sólo para verlo jugar. Un futbolista que era el principal espectáculo de Marcelo Bielsa cada quince días. Un futbolista que amaba la pelota y odiaba el gimnasio. Un futbolista que, para muchos, hubiese llegado a codearse con Maradona y Pelé de no ser por su falta de disciplina. Ese era Tomás Felipe Carlovich; un fantasma de Rosario en la década del ’70.

En esta joya para archivar de por vida, hecha por la gente de Canal+ e Informe Robinson, podremos apreciar como el fútbol va más allá de lo que la televisión enseña. Se vale soltar la lágrima al final.

Duración: 26 minutos.

DOCUMENTAL:

Lee también   10 curiosidades de la Selección de Futbol de Chile