UEFA Champions League: El torneo más excluyente del Mundo

 

Hoy, martes, arranca la Champions League más elitista y excluyente de la historia. Con duelos de equipos de países muy pequeños (Tre Penne de San Marino contra Santa Coloma de Andorra; y  Feronileki de Kosovo ante Lincoln Red de Gibraltar), arranca una extensa fase de eliminación en la que se deberán “matar” 45 federaciones de la UEFA. Apenas 11 países tienen su cupo asegurado en la fase de grupos.

Este formato es un claro guiño de la dirigencia del viejo continente a la presión de los grandes clubes de la Superliga. 26 de los 32 cupos de la fase de grupos están definidos y de esos 26, 16 están en manos de las cuatro ligas más importantes. Ya la cuestión empezó a rodar desde la temporada pasada. Y sin mayores aspavientos.

Resulta, que para el trienio 2018-2022 se ha aprobado que (de acuerdo al ranking de hoy) España, Inglaterra, Italia y Alemania tengan a sus cuatro primeros clasificados en la fase de grupos. Ya, el tercero y cuarto de cada país no debe eliminarse en fase previa.

 

Estos son los clasificados a la fase de grupos 2019-2020

España: Barcelona, Atlético, Real Madrid, Valencia

Inglaterra: Manchester City, Liverpool, Chelsea, Tottenham

Italia: Juventus, Nápoles, Atalanta, Inter

Alemania: Bayern, Dortmund, Leipzig, Leverkusen

Francia: Paris Saint-Germain, LOSC Lille, Lyon

Rusia: Zenit, Lokomotiv de Moscú

Portugal: Benfica

Ucrania: Shakhtar Donetsk

Bélgica: Genk

Turquía: Galatasaray

Austria: Salzburgo

 

Que Liverpool y Chelsea hayan sido campeones pudo otorgar un cupo más a Francia (de por sí un país de los mediano-grandes) y al campeón de Austria.

Desde hoy, hasta el 29 de agosto, sorteo de la fase de grupos, deben pasar 6 instancias: Eliminatoria, segunda eliminatoria; Primera ronda clasificatoria, Segunda Ronda eliminatoria, Tercera ronda clasificatoria y Play Off.

Un histórico como Celtic de Escocia o el campeón de la sub-campeona del Mundo, Croacia, deben batirse en varias fases para ver si alcanzan, con algo de suerte, la fase de grupos. Tampoco están los campeones de Holanda (PSV), Suiza (Basel), ni Grecia (Olimpiakos), que habían estado tradicionalmente en la fase de grupos. Y aunque estos aparecen “sembrados” en la primera o segunda fase clasificartoria, es una decisión que ha incomodado mucho a las federaciones medianas y pequeñas.

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La ECA, una especie de oligarquía del fútbol

“La reforma nos conviene, estamos contentos de permanecer bajo el paraguas de la UEFA. En consecuencia, no habrá conversaciones sobre la Superliga”, dijo en su momento Heinz Rummenigge, quien en 2017 era presidente de la Asociación Europea de Clubes (ECA) y aún del Bayern Múnich.

Debilitados ante los poderosos

El chantaje de los Superclubes fue evidente. La ECA, que principalmente defiende los intereses de los grandes de Europa, hablaba de una Superliga de 20 equipos con los mejores y más populares clubes con participación asegurada: Real Madrid, Barcelona, Bayern, Juventus, Manchester United… con ese cúmulo de equipos el rating y los ingresos estaban garantizados, iban a ser mejor que los de la Champions y la mejor parte, a repartir entre menos instituciones.

La situación ha traído tensión política dentro del fútbol: El nuevo formato  fue aprobado antes de que Aleksander Ceferin ganara la presidencia de la UEFA. El esloveno llegó al poder empujado por las federaciones más pequeñas, que lo veían como un defensor ideal de sus intereses.

Ceferin no ha podido defender a los países pequeños de Europa

Ceferin criticó duramente en su campaña el modelo de Superliga y al sol de hoy, poco ha podido hacer para romper esta nueva estructura. Su labor como presidente de la UEFA ha sido de equilibrista, pues con las investigaciones de corrupción, en especial a Michel Platini, el liderazgo del fútbol europeo está roto.

Incluso aficiones de equipos grandes, como Bayern, se han mostrado contrarios a la ECA

Tras este escenario, Ceferin no puede actuar tan directamente contra los que tienen hoy la verdadera fuerza y cohesión: los grandes clubes. Aparte, debe lidiar con el enojo de pequeñas y medianas asociaciones. En este río revuelto, los poderosos son los que sonríen.

¿Y usted qué opina? ¿Debe sacrificarse el derecho de los pequeños en pro del espectáculo? o ¿Debe utilizarse el método antiguo?