Verano del 92: La epopeya de la Dinamarca campeona de Europa

Después de la aplastante derrota 4-0 de Dinamarca sobre Gales, es inevitable saltar en el recuerdo a 1992, cuando este país, fue invitado a última hora a participar en la Eurocopa sin haber clasificado. Y quedó campeón.

Gracias al conflicto que estalló en Yugoslavia, este país liberó el cupo y eso permitió a esta selección entrar.

Pero pocos se han detenido en el conflicto interno, en la intrahistoria. Y en 2015, apareció la película “Verano del 92” (Sommeren ´92), de realización danesa.  Dirigida y realizada por Kasper Barfoed, hace un maravilloso relato de lo interno de esta epopeya, que al conocer las historias conexas a este título continental, la hacen aún más admirable.

La cinta va desde la perspectiva del entrenador, Richard Møller Nielsen  (interpretado muy bien por Ulrich Thomsen) que no clasificó a la Euro y su reputación estaba muy cuestionada por un país que no confiaba en su potencial futbolero y veía con mejores ojos contratar a un técnico extranjero.

Gran interpretación del técnico, fallecido en 2014

Aparte, Møller Nielsen  , por venir de ser el asistente técnico del estratega anterior, los grandes referentes de la época (Los hermanos Michael y Brian Laudrup, Peter Schmeichel, entre otros) le veían por encima del hombro, por su escasa jerarquía. De hecho, los Laudrup le renunciaron en plena eliminatoria.

La trama enfoca como fue resolviendo problemas Møller Nielsen , desde la frustración llevada a casa por ser ninguneado por sus dirigidos hasta resolver en diez días el entrenamiento para asumir la Eurocopa tras la salida de los yugoslavos.

El parecido con los futbolistas originales es fantástico

Héroes inesperados

La historia es digna de ser contada: Cómo Møller Nielsen hizo grupo, como lidió con la situación de un jugador  (Kim Vilfort) con su hija agravada de Leucemia  y el retorno de Brian Laudrup, pero no de Michael.

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La ruta a la gloria no fue fácil: Francia, Inglaterra, Holanda, Alemania… cada partido tiene una historia épica que la cinta relata magistralmente.

Verano del 92 es una historia bien contada. Quizás con actuaciones dispares refleja acertadamente las tensiones existentes y, aunque ya sabemos el final de la película, seguir el trayecto nos va inmiscuyendo en un clima que se va transformando partido a partido. A pesar de que el cine danés no cuenta con los recursos del cine de Hollywood, es una obra muy bien presentada.

La similitud de algunos actores con los jugadores o la combinación entre el partido ficcionado y las imágenes de archivo le dan un plus recomendable a esa hora y media de una joya perdida en los confines de Netflix, que es recomendable desempolvar por estos días.