Triunfo romano que representó oxígeno puro para Luis Enrique, quien se estaba jugando quizás en este partido su permanencia al frente de la Roma. De momento respira y se va aflojando la soga del cuello.

Vimos un primer tiempo que pasó sin pena ni gloria, en donde el Parma intentó ir al ataque, pero se encontró con una Loba marcando muy bien atrás, pero a la hora de atacar fue muy temerosa y timorata.

Fue hasta el segundo tiempo en donde los dirgidos por Luis Enrique se lanzaron al ataque mostrando una cara distinta, teniendo llegada por las bandas y juego en conjunto, todo esto orquestado por Franchesco Totti.

A los 48’ agarraron dormidos a los locales. Osvaldo fue quien hizo el único tanto del encuentro, con un buen cabezazo lleno de colocación para dejar sin oportunidad al portero.

La escuadra Giallorossi sigue dejando muchas dudas, ya que durante los últimos 20 minutos perdieron la intensidad y el juego colectivo. No lograron retener el balón y las pocas ocasiones que generaron después del gol carecieron de efectividad total dejando vivir de más al Parma que cerca estuvo de igualar las acciones.

No cabe duda que este resultado llenará de confianza a la Roma, pero si le sigue jugando al 1-0, difícilmente conseguirán la regularidad ganadora que requiere un equipo de su jerarquía.

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