Foto: Dominique Faget | AFP

Se consumó la predicción hecha en el primer partido de los cuartos de final de la Copa del Rey entre el Real y el Atlético de Madrid: los blancos volvieron a ganar, aunque esta vez en un partido poco lúcido, a manera de trámite. Ahora sigue en la agenda, para jugar las semifinales, el enfrentamiento rijoso en contra del Sevilla, actual campeón de la competencia.

  • Atlético de Madrid
  • 1Real Madrid
Atleti: De Gea; Ujfalusi, Perea, Valera, Filipe Luis; Reyes (Costa, 26’), Tiago (Juanfran, 66’), Assunção; Mérida (Alberto Perea, 75’), Elías, Forlán. DT Quique Sánchez Flores


Real: Casillas; Ramos, Carvalho, Albiol, Arbeloa, Marcelo; Alonso, Özil (Kaká, 75’), Khedira (Gago, 83’), Di María (Ganero, 69’); Ronaldo. DT José Mourinho
Goles: 0-1 Ronaldo (23’)
Árbitro: Trienzo Álvarez
Incidencias: Partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 53mil espectadores.

Un gol bastó para concretar el 3-1 conseguido en el Bernabéu a favor de los Merengues y poner el agregado en 4-1. Fue el único punta de los visitantes, Cristiano Ronaldo, al minuto 23, quien marcó la diferencia tras aprovechar un centro duro y rápido de Sergio Ramos, directo al centro del área. El portugués le pegó mejor y acabó con el destino de De Gea y los demás rojiblancos.

Cuestión aparte había sido lo antes exhibido. Faltas al pormayor, decisiones equivocadas de ambos conjuntos a la hora de meter la pelota, o por lo menos de llegar al otro lado… emoción para el olvido. Algo parecido el resto de juego que se fue diluyendo con tiros todavía más descompuestos y la posibilidad más clara para el Madrid de marcar por segunda ocasión. Nadie lo consiguió.

Lee también   Lo mejor de Di Stefano. Hasta siempre, ídolo.

Forlán pretendió cargar con un Atlético desmotivado e impreciso, mientras que el equipo de Mourinho -quien se dio rienda suelta alentando el enojo del público furioso del Calderón, con sus burlas y provocaciones-, aunque por lapsos replegado dispuesto al contragolpe, lució una conjunción que le alcanzó para reír a cuestas de su acérrimo rival y en calidad de huésped.

Para resaltar la disposición de Kaká, que le ha demostrado a Mou su compromiso dondequiera que lo ubiquen en el campo. Hoy entró por Özil, el titiritero del esquema madridista, y fungió como un punta más que estuvo a punto de marcar y de asistir al desatado Ronaldo.

Sin mucho sabor, pero con lo justo y necesario -eso puede ser más humillante todavía-, Real Madrid dejó en el camino al Atleti y se abalanzan a las semis. Si pasan y se combinan los resultados pertinentes, una final Barcelona-Madrid pinta más claro que el agua.