Pumas fue a Toronto con la misión clara de amarrar su pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones y regresó con las manos semi-vacías, porque a pesar de que tuvo las opciones más claras a lo largo del encuentro, solamente pudo marcar un gol y no pasó del empate con el Toronto.

También es necesario decir que el árbitro no ayudó en nada y dejó de marcar varias incidencias, entre las que destacan una roja para los canadienses y un penal a favor de Pumas. Pero aún así, Pumas dominó la mayor parte del tiempo y desperdició sus oportunidades. Era tan claro el dominio puma, que los mismos aficionados locales se sorprendieron con la ventaja parcial conseguida por Peri Marosevic a la media hora de juego, que prevaleció hasta el medio tiempo.

Para la segunda mitad, los felinos continuaron asediando la portería de Milos Kocic hasta que el más inesperado rematador logró por fin superar al meta serbio: Marco Pikolín Palacios aprovechó la floja marca roja para marcar de cabeza el empate. Ninguno de sus elementos de ataque pudo hacer -ni antes ni después- lo que sí hizo el Pikolín en su regreso a la titularidad universitaria.

Lo más frustrante para el conjunto universitario es que aún no certifica su pase a la siguiente ronda y tendrá que esperar a la siguiente semana que se juegue la última jornada de grupos para asegurar su estancia en la primera ronda de eliminación directa. Por ahora, se mantiene en la punta con ocho puntos, seguido de Dallas y el mismo Toronto con siete, distanciados por la diferencia de goles, y finalmente el eliminado Tauro panameño.

Lee también   Cielo e infierno