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La reacción de Blackburn tras verse abajo 2-0 mantuvo al Liverpool preocupado y ocupado, pero la oportuna intervención de Andy Carroll en los minutos finales rescató la victoria merecida para los Reds.

Todo parecía un día de campo para Dalglish y los suyos: en menos de 20 minutos, Maxi Rodríguez tenía adelante a los Reds con goles al 12′ y al 16′ y eran superiores a su rival en Ewood Park. Pero las apariencias engañan y el partido se empezó a complicar por los mismos errores rojos.

Empezando por la zona baja, Liverpool dio vida a Blackburn. Un balón controlado y sencillo se convirtió en una opción manifiesta de gol tras el pase retrasado débilmente por Henderson, mismo que Yakubu llevó al área, donde fue derribado por Doni; penal y roja para el guardameta, que de por sí juega poco y cuando lo hace, lo expulsan… EL tercer portero red, el australiano Bradley Jones, entró para atajar el penal cobrado suave por Yakubu y convertirse en figura momentánea.

Momentánea también fue la ventaja para los visitantes, pues Blackburn reaccionó tras la expulsión del portero y buscó por todos los medios recortar la distancia. Yakubu lavó pronto su error con el 1-2 al minuto 36. El juego ya se veía ahora a favor de los locales y a los 15 minutos del complemento fue el mismo portero Jones y Yakubu quienes protagonizaron el momento culminante: el asutaraliano desaprovechó un despeje de portería, bloqueado por el nigeriano, y aún en el rebote se las ingenió para perder el balón y cometer un penal infantil sobre el aferrado delantero. ¡Un desastre!, mismo que se transformó en el empate a dos con el cobro, ahora sí correcto, del número 24 azul y blanco.

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Con la igualada provocada por sus propias dudas, Liverpool vio un breve repaso de las oportunidades desperdiciadas a lo largo de la campaña que lo tienen muy lejos de la pelea por las copas europeas, pero un nuevo chispazo de buena fortuna se hizo presente en Ewood Park. Andy Carrol recibió un balón re-centrado por Danny Agger (amuleto de la suerte para los Reds, pues desde que estuvo alejado de las canchas, su equipo no lograba la victoria), mismo que colocó también de cabeza en el fondo del marco local. La victoria se volvió a pintar de rojo, y aunque en la Premier ya no tenga un efecto favorable con respecto a la tabla general, supone un tremendo aliciente para encarar las semifinales de FA Cup ante Everton este mismo sábado.