En un partido pletórico de Messi, Barcelona gana 4-0 a Espanyol con cuatro goles del argentino. Pep dijo adiós al Camp Nou.

El derbi catalán fue para Barcelona por 4-0. Bajo un ambiente de cánticos y porras de agradecimiento para Josep Guardiola, quien dirigió su último partido en el Camp Nou como entrenador culé, Lionel Messi se lució con un póker de goles.

Con un golazo de tiro libre, dos penales y una de sus características definiciones, la Pulga fue sin duda la figura del encuentro. Llegó a 50 tantos en la actual temporada y se aleja a cinco dianas de Cristiano Ronaldo, que convirtió un tanto ante Granada, en la búsqueda del Pichichi.

Después de un primer tiempo parejo, Espanyol se desinfló en la segunda mitad. Héctor Moreno y compañía no pudieron resistir la ofensiva blaugrana en los segundos 45 minutos, periodo del partido donde Barcelona pudo conseguir un marcador más holgado, pero Messi los perdonó al darse el lujo de fallar por lo menos una opción más que clara.

No pudo ser mejor la despedida de Guardiola ante su propia afición. Con goleada, un Messi dedicándole el último tanto anotado y con unas tribunas desbordadas hacia su figura, Pep dijo adiós a su casa. Por su parte, la Pulga ya acaricia el Pichichi.Fue una auténtica fiesta para Barcelona.

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