En una intensa final, en un buen partido, Bayern München vence 2-1 a Borussia Dortmund para adjudicarse la Champions League.

Primer tiempo

Durante los primeros 45 minutos fueron los arqueros quienes se encargaron de robar el aliento, de jugar con los nervios. Siendo mejor que el rival, Borussia Dortmund puso a trabajar en serio a Neuer, que a su vez respondió luciéndose con soberbias atajadas a remates de Lewandowski, Blaszczykowski y Reus.

Por su parte, Weidenfeller no se quedó atrás. Tratando de enderezar el camino y romper con el buen futbol del adversario, Bayern München poco a poco inquietó el arco de la Abeja, teniendo en Arjen Robben a su principal herramienta. Independientemente de la condena que representan los duelos mano a mano para el holandés, Weidenfeller se vistió de gala evitándole dos goles que parecían cantados, uno de ellos con el rostro.

Segundo tiempo

La parte complementaria fue una olla de angustias, emociones y tensión a granel. Tras haber desperdiciado un remate de cabeza, Mandzukic redimió la falla un minuto después abriendo el marcador al 59′. Simple y sencillamente empujó una pelota antecedida por una gran jugada de construcción entre Ribéry y Robben, quien puso el medio tanto para su compañero.

Parecía que la anotación golpeaba en lo anímico a Borussia Dortmund, sin embargo la Abeja no se vino abajo y al 66′ se encontraron con la imprudencia de Dante, producto del atrevimiento de Reus. El defensa cometió una falta absurda en el área y el árbitro no dudó en marcar penal; Gündogan lo ejecutó con maestría para emparejar los cartones.

Al 71′ se registró la acción más cardiaca. Müller se quitó a Weidenfeller y disparó al arco. Cuando el balón ya se introducía a las redes apareció Subotic para barrerse con bravura en la raya, para salvar sobre la línea a su equipo. Acto seguido, Alaba puso a prueba a Weidenfeller con un potente balazo, pincelada a la que el guardameta respondió con un paradón.

Lee también   Bayern Munich vence en tanda de penales al RB Leipzig

Contrario a la primera mitad, Bayern München fue mejor que Borussia Dortmund. Además de reflejarlo en la cancha, intentó evidenciarlo en el marcador. Schweinsteiger quiso sentenciar las cosas y Weidenfeller se lo impidió con otra gran atajada.

Pero de nada serviría la labor del arquero. Un minuto después de haberse lucido, Ribéry rompió a la defensa de Dortmund con un poema de asistencia a Robben. El llamado pecho frío, el hombre al que le pesaban las finales, al que le dolía tener el arco enfrente, mandó el esférico al fondo de los redes al 88′. Sí, Robben anotó el tanto que le da a Bayern München la Orejona.

Un año después de la pesadilla ante Chelsea, Bayern München, Jupp Heynckes y Arjen Robben cobraron venganza. La máquina bávara, ¡campeón!

BORUSSIA DORTMUND: Weidenfeller; Piszczek; Subotic, Hummels, Schmelzer; Blaszczykowski (Schieber 90′), Bender (Sahin 90+1′), Großkreutz, Gündogan; Reus, Lewandowski.

BAYERN MÜNCHEN: Neuer; Lahm, Dante, Boateng, Alaba; Ribéry (Luiz Gustavo 90′), Schweinsteiger, Martínez, Robben; Müller, Mandzukic (Gómez 90+3′).