Banfield 2-2 RiverDespués de ver el Banfield-River uno se pregunta por qué no hay juegos así cada ocho días en todos los estadios del mundo. Lo tuvo todo: drama, buen futbol, coraje. Al final el marcador fue un empate a dos, un resultado que más allá de un punto para los equipos representó el triunfo del futbol.

El Taladro se fue arriba en el marcador en dos ocasiones y tuvo para liquidar al Millo en el primer tiempo, pero Carrizo se vistió de héroe al atajar un penal a Tito Ramírez al minuto 32. River se sobrepuso a remar contra corriente y emparejó cada ocasión que iba abajo. Para quienes creían que el Burrito Ortega ya peca de edad, su nivel demuestra lo contrario, pues fue el revulsivo de Cappa.

Sobre el final del juego, y con la derrota casi cantada, Cappa mandó a Carusso y Buonanotte (quien toma vuelo después de su trágico accidente) a la cancha, lo que significó un esquema con tres delanteros y dos enganches. Los cambios surtieron efecto y faltando cuatro minutos para el silbatazo final, Román remató de cabeza y con categoría un centro de Pavone.

Y para que el espectáculo no quedara en los 28 futbolistas que pisaron la cancha, Pezzotta le dio rienda suelta a las tarjetas amarillas, especialmente en contra de River; situación que orilló a cerrar con broche de oro este episodio: Cappa se fue expulsado por reclamar airadamente. Quizá lo único que le faltó al juego fue un ganador reflejado en la estadística, pues de que lo hubo lo hubo y ese fue el espectador que presenció el partido, claro, además del futbol mismo.

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