En el juego de ida de la final de Copa Libertadores, Boca Juniors y Corinthians empatan 1-1 en La Bombonera.

Boca fue amo y señor del partido. Dominó el encuentro pero fue poco eficiente en zona de peligro. Ante un Corinthians que no pareció equipo brasileño, pues abusó de resguardarse y no existen gambetas o dribles en su forma de juego, los Xeneizes encontraron en una jugada a balón parado el gol que parecía el triunfo.

Después de tocar y elegir mal el destino del balón en la mayor parte del partido, Mouche golpeó bien una pelota al 73′ en un tiro de esquina. El esférico fue rematado por Silva y rechazado por la defensa rival, sin embargo el rechazo quedó a merced de Roncaglia, quien fue perdonado de una tarjeta roja en el primer tiempo, para que éste abriera el marcador.

Ya se cantaba una victoria apretada, sufrida, cuando apareció Romarinho. Dos minutos después de haber ingresado a la cancha, el brasileño enfrió a La Bombonera al anotar el tanto del empate al 85′. Tras un buen trabajo defensivo por parte de Schiavi y Caruzzo a lo largo del encuentro, Romarinho los doblegó al aprovechar la única acción de cuidado generada por Corinthians para rescatar así un resultado que no estaba en el guión.

Falta la vuelta, el duelo decisivo y Corinthians tendrá la ventaja de estar ante su gente. Pero en el futbol nada está escrito.

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