Ricardo Ferretti puso el espectáculo en un partido que careció del mismo dentro del campo. Los corajes del técnico brasileño, fueron la perfecta expresión de la nulidad ofensiva en la que su equipo ha caído. Un empate que no le sirve a ninguno en la frontera.

La previa. Tigres le ganó 3 – 1 al Atlante en la jornada anterior. Tijuana rasguñó un empate sin goles en la capital mexiquense ante Toluca.

El dato. De poco les sirve el empate a estos equipos, que igualados, ahora con 18 puntos, están alejados de la zona de calificación.

Empezó bien. Los primeros diez minutos del partido ilusionaron con que al menos habría goles. Benedetto tuvo una clarísima de frente al marco, pero su remate fue atajado por Palos, quien aguantó a pie firme la fusilata apenas al minuto de acción.

Cirilo concentrado. El primer tiempo finalizó con un par de atajadas de Saucedo, quien realizó un trabajo impecable durante todo el encuentro.

Se puso fiera. Uno de los atractivos del partido, fue ver en acción a Lucas Lobos, jugador que por motivos personales, no acudió a la concentración de la selección mexicana. Se le vio con voluntad, pero su jugada más peligrosa fue el cobro de un tiro libre que pasó un metro al lado del ángulo, ello al 60′ de acción. Después fue sustituido.

Otra de Fidel. Generar una opción de peligro fue complicado para ambos. Cuando al fin volvieron a tener un mano a mano los locales, Martínez la envió por un costado.

Rabietas y mentadas. El Tuca sabía que de no ganar, la calificación se complicaba aún más para su equipo. Ante la impotencia de ver a su equipo anotar, el técnico brasileño repartió un catalogo de gestos de furia y saludos a las progenitoras de sus jugadores. Ni imaginar lo que le tocó al Palmera Rivas en el vestidor por su expulsión.

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Se neutralizó. Después del vértigo de los primeros diez minutos, el partido se trabó en medio campo. Tigres tomó posesión de la pelota, pero sus opciones eran forzadas, la imaginación se les nublaba en la última zona. Cuando tuvieron una clara, Juninho la desperdició al 36′.

¡Aguilar se lo comió! Era el minuto 90. Fidel Martínez le puso el balón en la cabeza dentro del área chica y el paraguayo no impactó de forma correcta. Era el triunfo y se lo comió, completito.

Lo que viene. Xolos recibe a unos Potros de galope lento el próximo viernes cuando repita como local, mientras que Tigres, el sábado, recibe a León.