El Liverpool tenía que recuperar el partido que no había disputado por el Mundial de Clubes y el West Ham fue testigo de cómo amplía su liderato en la Premier.

Foto vía Twitter @LFC

Con goles de Mohamed Salah (35′) de penal y de Alex Oxlade-Chamberlain (52′), el equipo de Klopp consiguió derrotar por 2-0 a los locales y mantener su dominio.

Los de Anfield no comenzaron tan cómodos en la cancha, casi como en todo el partido, pero lograban encontrar, de mejor manera que sus rivales, los espacios para ir al arco.

Aunque el conseguir los espacios no les garantizaba peligro, se podía prever que estaba a punto de caer el primero para el Liverpool, que también fue ayudado por la poca producción de sus rivales en el frente.

En una jugada en el área, Firmino dio un pase al centro que controló Origi y fue derribado, por lo que el árbitro pitó el penal que terminaría ejecutando Salah para el 1-0.

Para la segunda parte, los ‘Reds’ ya habrían definido el partido, a pocos minutos de haberse iniciado, cuando Salah inició una contra en propia cancha para después dar un pase a Oxlade-Chamberlain en tres cuartos para que luego emprendiera una corrida hasta al arco para definir ante el portero.

El partido cayó en letargo desde el segundo gol y hasta final, presentando poco juego y siendo controlado por el equipo de Anfield.

Con esto, el Liverpool sigue en lo más alto de la Premier y al recuperar el partido pendiente, llegó a 70 puntos, sacándole 19 al segundo lugar. Además ya haberles ganado a todos los equipos de la liga.

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