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Dicen que los grandes equipos se concen en medio de las adversidades y el Real Madrid este día luchó contra viento y marea desde el minuto y medio que Casillas se fue expulsado. El empate del Barcelona el sábado obligaba al Madrid a no fallar esta noche en Cornellá, casa de los Periquitos del Espanyol y al menos de inicio el panorama se presentaba más negro que la noche. Inmediato entró el portero suplente Adán, salió Di María y cuando todos se imaginaban un partido de sufrimiento para el equipo de Mourinho, al menos en la primera parte, el Real mostró un rostro magnífico, exclusivo de los grandes y comandados por un Cristiano Ronaldo con una actitud de primera.

  • ESPANYOL
  • 1REAL MADRID
Espanyol: Kameni; Javier Chica (Rui Fonte 80’), Galán, Amat, Verdú; Javier Márquez, Baena, Javi López Dátolo (Luis Garcia 58’); Sergio Garcia (Álvaro 66’), Callejón. Coach: Pochettino.


Madrid: Casillas; Carvalho, Pepe, Arbeola, Marcelo; Xabi Alonso, Özil (Diarra 78’), Khedira, Di Maria (Adán 4’); Cristiano Ronaldo, Adebayor (Ramos 87’). Coach: Mourinho
Goles: 0-1 Marcelo (24’)
Árbitro: Mateu Lahoz. Expulsó a Iker Casilla a los dos minutos de iniciado el partido.
Incidencias: Partido correspondiente a la Jornada 23 de la Liga Española en el estadio Cornellà de Llobregat.

Paradójicamente, parecía que en esa primera mitad habían más blancos que periquitos en la cancha. Ronaldo iba y venía, no se cansaba nunca. Atacando de manera muy compacta en todas sus líneas el Madrid dominaba tácticamente el juego y llegaba con peligro al área local.

Marcelo se incorporaba cual extremo volador y así llegaría el gol a los 24 minutos. Jugada entre Ronaldo y Marcelo por la izquierda que culminó con un balazo del lateral merengue que terminó dentro de la portería de Kameni. ¡Gol del Madrid! Gol que llegaba en el mejor momento para los de Mourinho y ante un rival que no podía contra diez. El juego fluido y dinámico de los blancos era extraordinario.

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Pepe ya instalado en la central del equipo era una muralla. Vaya que corrió y se partió el alma. El Madrid lucía seguro y motivado, esta noche no había lugar al error, había que jugar perfecto y así lo hicieron.

Para la segunda mitad mucho más pareja, el equipo de Mourinho acusó cansancio pero tenía la ventaja y tenía a Ronaldo que hizo de todo a pesar que el balón ya era monopolizado por el rival.

Los contragolpes eran letales y Adebayor se perdió tres mano a mano que pudieron decidir el juego desde mucho antes del final. Era impresionante el despliegue blanco ya con Lass adentro y con Ronaldo más libre aun. Adebayor no quiso bañarse de gloria y el juego mantuvo así cierto dramatismo hasta el final pero no cambiaría nada. El triunfo merengue estaba decretado desde el momento en que con uno menos se fue para arriba y sacó la casta, el genio y el coraje de un equipo grande.

Con este triunfo renacen, por si habían muerto, las ilusiones de darle alcance al Barcelona que ayer no pasó del empate ante el Sporting.

Extraordinario triunfo del Madrid por la forma en que se dio y por lo que representa en la clasificación general.