El Internazionale Milano decepcionó en su presentación en Europa League tras empatar de último minuto ante un muy buen Rubin Kazan, que se quedó a segundos de ganar el juego después de un gran gol del venezolano Salomón Rondón a cinco minutos del final. Nagatomo igualó en la compensación…

No, este Inter no trae mucho en lo futbolístico, es un hecho. Ganas, deseos y ansias quizás, pero con eso no les va alcanzar para mucho y esta noche quedó demostrado.

En actividad del grupo H, los italianos recibieron al Rubin Kazan, equipo práctico y que jugó fácil. Presionó en su medio campo a los neroazzurri y controló un partido que estuvo a punto de ganar cuando Rondón marcó a cinco minutos del final el 1-2.

La visita se fue al frente por medio de la vía del penal, sin embargo, el Inter reaccionó tímidamente y logró empatar con buen remate con la cabeza de Livaja.

Sorprendió desde un principio la ausencia de Sneijder y Milito, pero Stramaccioni así lo decidió desde el banquillo y las cosas no le salieron muy bien que digamos.

Para el complemento, los italianos corrieron mucho pero la claridad no llegaba a sus botines. Cassano se perdió en intentos estériles y Cambiasso, el mejor de la cancha para el Inter, se cansó de correr y de intentar ponerle sentido al ataque del equipo, sin embargo y cuando menos se lo esperaban, Rondón hizo un jugadón personal y marcó el segundo para el equipo ruso cuando ya el tiempo apremiaba.

Fue entonces que con mucha determinación los interistas se lanzaron con todo por el gol. Parecía que no les iba a alcanzar, pero ya en el último minuto de la compensación, Nagatomo prendió de volea un balón dentro del área y marcó el 2-2 final, mucho premio para un Inter gris que tuvo como mayor virtud nunca bajar los brazos pero al que le falta mucho futbol aún y eso ha quedado en evidencia esta noche en su estadio.

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