Japón 2-1 Australia

El inicio: Tanto para Japón como para Australia los primeros minutos sirvieron casi como calentamiento. Ambos conjuntos se mostraron cautelosos en sus embates, y poco a poco asumieron riesgos, sin embargo, no se hicieron daño durante los primeros 45 minutos.

Trabado: La primera mitad de juego fue complicada para el conjunto japonés. El orden táctico de Australia no facilitó las labores para los dirigidos por Javier Aguirre; Australia se mostró como un rival de cuidado para el cuadro nipón, que se esmeró de principio a fin en vulnerar la meta contraria.

Pacientes: El equipo japonés se mostró paciente durante la primera hora de juego, en ningún momento perdió la calma y de ese modo pudo vulnerar el arco australiano. La primera anotación cayó al minuto 61′ y el segundo tanto al 68′; el primero tras un contrarremate a balón parado consumado por Konno.

Golazo: Shinji Okazaki plasmó una verdadera obra de arte con una gran anotación que alejó a Australia de la opción de triunfo. El atacante nipón remató un centro raso con el talón de su zapato derecho y mandó el esférico al fondo de las redes. El público enloqueció.

Inui, la clave: Takashi Inui inclinó la balanza a favor del cuadro del sol naciente. El futbolista japonés destacó por encima de compañeros y rivales con constantes aproximaciones de peligro.

Siempre Cahill: Cuando el partido parecía esfumarse sin mayor retribución para Australia, Tim Cahill ingresó al césped y puso el 2-1 final con un gran remate de cabeza. El máximo goleador en la historia de la Selección de Australia acortó las distancias en el tiempo agregado.

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En resumen: Japón cerró el año futbolístico con dos triunfos, el primero ante Honduras y el más reciente frente Australia. Guiados por Javier Aguirre, los asiáticos demuestran un gran orden táctico y variantes a la ofensiva. El cuadro del sol naciente se muestra sólido en zona defensiva y así lo comprobó ante Australia, nulificando casi por completo al ataque rival.