Por la final de vuelta del Ascenso, La Piedad vence 3-1 a Dorados en tiempos extras con goles de García, Cavallo y Martínez, y se consagra campeón del Apertura 2012.

Dorados, amplio favorito en esta final, se quedó con las ganas de llevarse el doblete tras haber conseguido el título de la Copa MX ante Correcaminos. Sin embargo el equipo de Paco Ramírez cayó con honor y peleando hasta el último minuto. La Piedad, realizando una hazaña memorable con 9 jugadores, aseguró al menos medio boleto para la Primera División en un lleno espectacular en la ciudad michoacana.

Lo mejor que pudo haber hecho La Piedad fue salir con un gol de vestidor. Al ‘2, Emmanuel García aprovechó un error de Alfredo Fraustro quien dejó pasar la pelota inexplicablemente para que el Manny simplemente la empujara. Para Dorados, que lucía totalmente confundido, se le vino la noche al ’11 cuando se quedarían con 10 hombres tras el primer error arbitral de la noche. Javier Güemez saltó a disputar un balón con Óscar Rojas y al caer hubo un contacto sin intención que el árbitro catalogó como expulsión inmediata.

Dorados intentaba a lapsos robarle la bola a La Piedad, pero el dominio del local era notorio a pesar de que el partido no se abría en oportunidades ni llegadas. Con el 1-0 el marcador apenas se empataba globalmente pero Juan Manuel Cavallo tendría otra cosa por decir antes de que se acabaran los primeros 45 minutos. Al ’41, y tras nuevamente otra salida asquerosa de Fraustro, Cavallo remató casi en la línea de meta y consiguió un gol de milagro porque prácticamente no tenía ángulo para rematar.

SEGUNDO TIEMPO.

Parecía que el complemento iba a ser una verdadera papita para los michoacanos puesto que ya ganaban por dos goles y tenían un hombre más en la cancha. Pero Dorados sacó el alma de guerrero y le complicó la noche de fea forma a los Reboceros. Primero con el descuento. Al ’50, Cuauhtémoc Blanco cobró un tiro libre que Pineda dio rebote (horrible) para que el paraguayo Gustavo Ramírez (calientito con el gol en la liguilla) llegara a empujarla y poner el 2-1.

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La Piedad no estaba eliminada, pero los tiempos extra esperaban. El sufrimiento aumentó más en 3 minutos fatídicos para los locales. Al ’65 se va expulsado Armando Sánchez y al ’68 lo mismo para Carlos Cárdenas, ambos por doble amarilla. Con poco más de 20 minutos por aguantar, el partido se volvió en un auténtico campo de guerra donde hasta vimos al Cuauh jugar lesionado en los últimos minutos a lo «Beckenbauer».

TIEMPOS EXTRA

Exhaustos y apostándole a los penales, La Piedad encontró un premio gracias al silbante empezando el primer tiempo extra. En un tiro de esquina que rechazó Elio Castro al ’93, el capitán Martínez empalmó un zapatazo desde fuera del área que se coló en la esquina inferior derecha de Fraustro y decretaba el tercer gol para los Reboceros. Fue hasta la repetición cuando nos pudimos dar cuenta del TREMENDO error del línea y árbitro central al no cobrar un fuera de lugar más claro que el Salar de Uyuni.

Sin embargo la fiesta del árbitro no terminaría ahí. Cuando ya se acababa el primer tiempo extra, Fraustro cometió un penal más grande que el territorio ruso. El árbitro se hizo el desentendido -como en toda la noche- y el juego siguió. Dorados intentó pero las piernas ya no le daban, además de que las salidas de Daley Mena y Ramírez lo dejaron chato a la ofensiva. Ya en el ‘121, Fraustro se iría expulsado al darle un pelotazo al balonero del estadio por no entregarle el balón a tiempo, manchando así su heroíca actuación de las semifinales.

Cuauhtémoc no pudo salir campeón esta vez, pero La Piedad es un digno contrincante al Ascenso con una plaza que se jacta de tener afición de primera.

¡Felicidades Reboceros!