El Real Madrid mostró en Leganés su ya habitual doble cara y de nuevo la pegada, pese a jugar sin ningún miembro de la BBC, o quizás por ello, enmascaró un juego poco fluido, sin brillo, y errores importantes en defensa. Los de Zidane volvieron a ser un equipo partido y en Leganés se impusieron casi por inercia y por el empuje de jugadores a los que se les niega el pan y la sal como Marco Asensio, Morata o Lucas Vázquez.

El primer gol madrileño llegó al minuto 14´ cortesía del colombiano James Rodríguez (quien se molestó al momento de su reemplazo), en un momento donde el partido se jugaba en ambas áreas, pero fueron los merengues quienes encontraron la ruta del gol. Tres minutos después Morata se hizo presente y anotó el segundo para tomar un respiro debido a que Leganés asechaba el arco contrario con fluidez. Pero era su día, y al minuto 22´ Morata sella su doblete al anotar el 3-0 que pintaba el partido para goleada. Sin embargo las incisivas llegadas del Leganés rindieron su fruto y Gabriel Pires anotó el descuento y en solo dos minutos después Luciano acercaba a su equipo 3-2 y se notaba los claros flancos en la defensa merengue.

Morata quería demostrar que su regreso al equipo blanco era necesario, y así lo hizo, marcando su hat-trick al minuto 47´ y dándole un poco de respiro a un Madrid que hoy no se vio tan contundente como debería serlo un puntero de tabla. De esta manera los de Zidane permanecen en la cima de la clasificación y logran tomar aire con este resultado.

Lee también   Neza doma a la fiera en la ida
Morata fue el héroe del Madrid.