En partido correspondiente a la Jornada 34 de la Premier League, el Tottenham Hotspur recibió en el mítico Estadio de Wembley al Manchester City.

Los dirigidos por Pep Guardiola fueron muy superiores desde el comienzo del juego, tuvieron mayor profundidad y se toparon con unos ‘Spurs’ muy bien ubicados sobre el terreno de juego y que concedían poco espacio en la zona defensiva. Fue hasta el 22′, cuando Gabriel Jesús recibió un trazo largo de Kompany, se internó en el área y batió a Lloris para abrir el marcador.

Apenas dos minutos después, el árbitro central señaló una pena máxima que era inexistente, ya que Hugo Lloris derriba a Raheem Sterling, pero el contacto se produjo afuera del área local. Con la decisión tomada, fue Ilkay Gündogan el encargado de marcar el segundo tanto de los ‘Citizens’ desde los 12 pasos.

Así convirtió Gündogan desde el manchón de penal.

En los minutos finales de la primera mitad, los pupilos de Mauricio Pochettino mejoraron bastante en su accionar, llegando a aumentar la presión alta sobre el City, misma que dio frutos al 42′, cuando Christian Eriksen logró descontar luego de una jugada fortuita dentro del área visitante.

Ya en la parte complementaria, el partido se tornó bastante equilibrado con ocasiones de peligro en ambos arcos y alternancia en la posesión de la pelota, sin embargo, conforme avanzaban los minutos y gracias a los cambios tácticos, el equipo de Guardiola iba adueñándose nuevamente del protagonismo. Hasta que luego de perdonar una ocasión muy clara, Raheem Sterling dictó sentencia definitiva al convertir el 1-3 al 72′.

Con este resultado, el Manchester City llegó a 87 puntos, además de cortar una racha invicta de los ‘Spurs’ como local en liga durante el 2018, y ahora espera una derrota del Mancheter United mañana para convertirse matemáticamente en campeón, mientras que el Tottenham permanece en la cuarta posición con 67 unidades.

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