En partido correspondiente a la Jornada 20 de la Premier League, el Manchester United recibió en Old Trafford al Burnley.

Apenas a los tres minutos de iniciado el encuentro, el conjunto visitante consiguió abrir el marcador y adelantarse en el duelo, cuando Ashley Barnes encontró un balón en el área de los ‘Red Devils’ y definió con un disparo que sorprendió a todos en el ‘Teatro de los Sueños’.

La primera mitad del encuentro fue uno de los peores momentos para el equipo de José Mourinho durante la presente temporada y fue confirmado por Steven Defour al 36′, cuando con un soberbio cobro de tiro libre, dejó sin posibilidades de David De Gea y marcó el 0-2 que dejaba helado a todos los asistentes.

El Burnley dejó en silencio a Old Trafford durante la primera mitad del encuentro.

Ya en la parte complementaria, la situación daría un giro gracias al ingreso de Jesse Lingard, quien terminaría siendo el jugador clave del encuentro, primero logró descontar con un excelente recurso, al definir de ‘taquito’ al 52′, tras un gran servicio de Ashley Young, regresando a los locales al partido.

El United intentaba igualar el marcador, pero fue hasta el 92′, cuando nuevamente Lingard, se encontraría con una pelota viva y entre un mar de piernas consiguió disparar a segundo poste y batir al arquero Nick Pope, para decretar el 2-2 definitivo.

Tras este sorpresivo resultado en el Boxing Day, el Manchester United se mantiene en la segunda posición con 43 puntos y podría terminar la jornada a 15 del Manchester City, mientras que el Burnley continúa peleando por los puestos europeos y se ubica en la séptima posición con 33 unidades.

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