Toluca demostró en el estadio Morelos que el juego de conjunto puede más que el individual y se llevó el triunfo en una gran noche para Jefferson Montero.

Lo que se da y se quita con el Diablo se desquita. Monarcas tuvo tres veces la ventaja y tres veces la dejó ir hasta perder. El equipo michoacano no supo aprovechar el show de Jefferson Montero, autor de tres golazos y dejó que Toluca saliera del Morelos con el botín completo en un trepidante 3 – 4 para los escarlatas, que Brambila decretó en el último minuto.

Entre la versión de Jefferson Montero actual y la de los dos torneos anteriores hay una gran diferencia. El ecuatoriano tomó con mucha seriedad el Apertura y ayer abrió el maletín de los pinceles para pintar tres cuadros que no fueron suficientes para evitar la derrota.

40 segundos se tardó Montero en pintar su primera obra. Generó la jugada en medio, tocó para Mancilla y se movió al área, la pared que le devolvieron quedó larga y un metro antes de llegar a línea de fondo, clareó a Lozano con una caricia de su botín derecho a la pelota. Gol de vestidor para un Monarcas que no jugó bien en lo colectivo.

La ventaja en el marcador no sirvió para que Morelia se adueñara del juego. El medio campo lució desconectado, ni Valdez, ni Aldo fueron ni obstáculo, ni solución y Toluca se dio cuenta que podía llegarle a Vilar. El paraguayo Velázquez lo empató tras habilitación de Brambila al 38, pero tres minutos después, Montero, con otra pintura, picó la pelota sobre Lozano para devolver la ventaja michoacana antes del descanso.

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En el complemento, Toluca mantuvo la pelota y empató con un bombazo de Richard Ortiz al 73’. Montero estaba encendido y dos minutos después, puso otra vez ventaja para Morelia con un disparo a segundo poste, tras recorte al centro en el área.

El mérito de los Diablos fue nunca bajar los brazos. Remó y remó hasta empatar de nuevo al 79’. Huiqui cometió penal sobre Velázquez, se fue expulsado y Carlos Esquivel canjeó por el tercero de los escarlatas.

En el último renglón del juego, Edy Brambila, el mejor de la visita, cerró de forma agónica una pelota que Vilar le había sacado a Tiago. Toluca demostró que el colectivo puede más que el individuo y le robó la noche a Jeff.