Real Madrid derrotó 2-1 a Barcelona en el Bernabéu, algo que no sucedía desde 2008 en liga, y salió más motivado que nunca para ir a enfrentar al United por Champions.

Mourinho, por si fuera poco, puso un cuadro medianamente alternativo. No arrancó Cristiano y sí lo hizo Morata.

En la primera parte la posesión perteneció al Barcelona aunque la mayoría de la oportunidades llegaron por la parte del Madrid.

Los Merengues tardaron poco en adelantarse, Benzema culminó una buena jugada iniciada por Sergio Ramos desde la defensa, continuada por Álvaro Morata por la banda izquierda y rematada a placer por Benzema a centro del canterano madridista.

La alegría duró poco en el Bernabéu, y es que Messi empató el encuentro en el minuto 18 con un buen movimiento dentro del área.

En la segunda parte se produjeron varios cambios en ambos equipos. Entró Cristiano y el partido mejoró. El portugués rápido fue amenazante y con un disparo de tiro libre exigió a Valdés.

El Barça intentó con la entrada de Alexis Sánchez, pero el chileno ofreció mucho más que David Villa, a quien sustituyó.

Y ya hacía el final del partido apareció Sergio Ramos para ganarlo. Al 81′, tras córner de Modric, se levantó y le ganó el cabezazo a Piqué para mandar el balón al fondo.

El Real recortó entonces su distancia a 13 puntos en Liga, aunque sin duda el triunfo más importante fue anímico. Este Real está fortalecido de cara al duelazo ante el Manchester United por Champions League.

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